El inicio de clases en algunos colegios de la región de Azuero y Penonomé se tornará irregular, debido a que algunos aún se encuentran en remodelaciones.
Este es el caso del Colegio Francisco I. Castillero en Guararé, el Instituto Coronel Segundo de Villarreal (ICSV) en La Villa, el Colegio José Daniel Crespo y la Escuela Ángel María Herrera de Penonomé.
Adán Fernández, director del ICSV manifestó que a pesar de que el colegio no se encuentra listo, el cuerpo docente se está organizando para recibir a los 1,150 estudiantes que comprende la matrícula.
Para evitar cualquier accidente, se colocarán cintas amarillas en las áreas donde se está reparando.
De igual forma, explicó que las empresas encargadas de restaurar los techos, pisos y pinturas del plantel, deben entregar el proyecto listo el próximo 1 de junio.
En tanto, los docentes del Colegio José Daniel Crespo emitieron un comunicado, donde manifiestan su preocupación por el inicio de clases.
Sobre el tema, Rosmery de Donoso, directora del Colegio José Daniel Crespo, dijo que unas 949 sillas del colegio habían sido obsequiadas a otros centros educativos rurales, ya que este colegio estaba a la espera de sillas nuevas, pero no han llegado.
Según la directora, el problema de las sillas se está resolviendo, ya que hubo que solicitar nuevamente las obsequiadas, hasta que se dé la entrega del nuevo mobiliario.
En cuanto al Colegio Francisco I. Castillero de Guararé, el inicio de clases también se ve incierto, debido a que en el plantel se están construyendo nuevas aulas, que aún no se han culminado.
Penonomé.
Los padres de familia de la Escuela Ángel María Herrera, en Penonomé, están preocupados, pues a pocos días de iniciarse el periodo escolar, aún se realizan reparaciones en el techo del plantel. Si los trabajos no están listos para el lunes se montarán en el gimnasio seis cubículos para los estudiantes.