El Gobierno colombiano afirmó hoy que la ayuda militar que ha pedido a Estados Unidos sólo tres días antes de la apertura de negociaciones con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) conlleva el mensaje de que si no se consigue la paz por medio del diálogo, el Ejecutivo "no perderá el tiempo".
El ministro de Defensa, Luis Fernando Ramírez, y el comandante de las Fuerzas Militares, el general Fernando Tapias, solicitaron el apoyo en Washington y explicaron que, en principio, se necesitan unos 250 millones de dólares al año para equipos contra el narcotráfico y la insurgencia.
Según Ramírez, la ayuda no implica una intervención en Colombia de las fuerzas militares estadounidenses, que tradicionalmente han sido celosas de que sus aportaciones para combatir el narcotráfico se desvíen hacia cuestiones de orden público.
El funcionario indicó que, ante la previsible demora en la aprobación de la ayuda económica, Colombia solicitó el préstamo de equipos del Comando Sur del Ejército de EU, que tiene como fecha límite el 31 de diciembre para retirar a todos sus soldados de Panamá.
Las FARC y el Gobierno colombiano establecieron conversaciones de paz el 7 de enero pasado y abrirán las negociaciones el próximo 19 de julio.
La organización insurgente -la más grande y antigua del país con unos 12.000 hombres- lanzó el 8 de julio una ofensiva en una decena de departamentos, que dejó 289 guerrilleros muertos, en lo que las Fuerzas Militares consideran el peor revés de la historia local para los rebeldes.
"Gran parte de los colombianos deben estar aterrados de este desafío que han hecho las FARC en las últimas semanas y deben sentir cierta impotencia porque no tenemos todos los recursos para defendernos, y por eso estamos pidiendo ayuda", explicó Ramírez en entrevistas con emisoras colombianas.
Por su parte, el "zar" antidrogas norteamericano, Barry McCaffrey, respaldó el suministro de ayuda militar estadounidense a Colombia al advertir que ese país se encuentra en situación de "casi emergencia", pero excluyó una intervención directa de Estados Unidos.
"ºJamás, jamás!", dijo McCaffrey cuando la prensa le planteó la posibilidad de un involucramiento militar directo de Estados Unidos en caso de que fracasen los esfuerzos de paz del presidente Andrés Pastrana. "Cada país debe asumir la plena responsabilidad en su territorio y su espacio aéreo y marítimo, conforme a sus leyes, para combatir a las organizaciones criminales", señaló.
McCaffrey calificó de "tonto" el argumento que separa el problema del narcotráfico del planteado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las fuerzas paramilitares.
"Un batallón de las FARC paga entre 400 y 1.000 dólares por mes a sus combatientes, mientras que la democracia colombiana paga 200 dólares mensuales a sus soldados", indicó.