Vientos de huelga soplan entre las agrupaciones que conforman la Comisión Médica Negociadora Nacional (COMENENAL), tras enterarse hace sólo dos semanas que su representante en la Comisión de Garantes, Irina Alvarado, estaba actuando a título personal y no por el gremio.
Esta información cayó como un balde de agua fría entre los agremiados, que calificaron la acción como una "jugada sucia y una burla" por parte del Gobierno, para lograr la privatización de los servicios públicos de salud, bajo el argumento de un "Sistema Integrado de Salud".
Domingo Moreno, miembro de la Asociación de Especialistas del Complejo Hospitalario Metropolitano, afirmó que esta acción los tomó por sorpresa y que las bases, a nivel nacional, se encuentran en estado de alerta ante una imposición del modelo CONSALUD que rechazan por ser lesivos a los intereses de los asegurados.
Moreno no comentó sobre rupturas a lo interno de la COMENENAL y, en su lugar, apuntó que desconfían en algunos de los garantes que se inclinan por la privatización.
Otra de las preocupaciones del gremio es que el Gobierno pretende disponer de B/.800 millones del presupuesto del MINSA y del programa de Enfermedad, Riesgo Profesional y Maternidad de la CSS, para depositarlos en un fondo único de salud.
Lo anterior, según los quejosos, permitiría a empresarios allegados al partido gobernante obtener ganancias, afectando la calidad y recortando los servicios de salud.
La COMENENAL se opone a la externalización de los servicios de salud, que es interpretada por este gremio como la privatización de las instituciones sanitarias, so pretexto de una integración disfrazada de Sistema Único.
El presidente Martín Torrijos, al momento de designar los miembros de la Comisión de Garantes, anunció a la doctora Irina Alvarado como representante de la COMENENAL.
COMENENAL denuncia "burla" del Ejecutivo
Algunos médicos denunciaron que el Gobierno está utilizando a los Garantes como "tontos útiles".