En una de las localidades del departamento del Choco, zona fronteriza entre Colombia y Panamá, presuntos guerrilleros de las Fuerzas Armadas Colombianas (FARC) perpetuaron una emboscada en la que murieron dos soldados y un policia colombianos.
Los fallecidos formaban parte de una comisión conjunta de la Policía y el Ejército que se desplazaba para confirmar informes de inteligencia sobre el presunto secuestro de dos personas de la región.
Según información internacional los uniformados fueron sorprendidos por una carga activada, al parecer, por guerrilleros del frente 34 de las FARC que actúan en la zona.