A una semana de su instalación, la Comisión de la Verdad de Panamá (CVP) no tiene local para sesionar, ni presupuesto de funcionamiento para realizar las investigaciones sobre las desapariciones y crímenes perpetrados durante la dictadura militar, según indicó ayer el presidente de esa entidad, Alberto Almanza.
Provisionalmente los comisionados usan sus oficinas privadas para llevar a cabo las reuniones de la CVP, explicó.
Almanza, abogado de profesión, no quiso dar mayores detalles sobre los impedimentos que atraviesa la Comisión para funcionar, al sustentar que los nueve comisionados acordaron que no darían declaraciones individuales a los medios de comunicación.
Cabe señalar que el Decreto Ejecutivo No 2 del 18 de enero de 2001, que creó la CVP, no establece el origen de los fondos que se usarán para el funcionamiento de esta entidad, que tiene un máximo de nueve meses para entregar su informe final.
La CVP emitirá mañana su segundo boletín de prensa, para informar sobre los avances en la elaboración de sus estatutos y los trabajos para la consecución de recursos económicos para realizar sus labores.
Entre los primeros trabajos de la Comisión está la elaboración de un listado oficial de los desaparecidos y asesinados durante el régimen militar, debido a que las listas de diferentes instituciones estatales y organizaciones de familiares de desaparecidos no concuerdan.
El Ministerio Público tiene una lista de 37 personas desaparecidas y el Comité de Familiares de Desaparecidos y Asesinados de Panamá sustenta que las víctimas son 132.