Nación

Cómo conjurar la Historia


Ciudad de México-. La "versión oficial" de los trágicos sucesos del 9 de enero de 1964 difundida al instante por el gobierno de Estados Unidos insistió en que fueron provocados por "agitadores comunistas", aunque ninguno de los "agitadores" fue identificado.
Esta visión de la causa de los choques entre estudiantes panameños y los policías de la Zona del Canal, transmitida a Washington por la embajada de Estados Unidos, fue aceptada por el propio presidente Lyndon B. Johnson, quien la repitió en sus memorias diez años más tarde.
Despachos de prensa de la época, con algunas nobles excepciones, apoyaron la "versión oficial" pero tras algunos años, historiadores estadounidenses imparciales como Walter LaFeber destacaron que no fue así y que las manifestaciones estudiantiles de protesta por el ultraje de la bandera panameña en la Zona del Canal, fueron espontáneas y causaron la muerte de 23 jóvenes panameños.
Por cierto, Panamá no está solo en tener que rectificar versiones parcializadas entre el público de la mayor potencia del mundo.
Un llamativo ejemplo es la nación vecina de Estados Unidos, México, que en estos días se encuentra enfrascada en una ardua polémica con los medios informativos estadounidenses que casi cotidianamente implican a alguna figura pública en el narcotráfico y lavado de dinero.
Porque si para Panamá la distorsión de la historia en Estados
Unidos comenzó con los pormenores del Tratado Hay-Buneau Varilla en 1903, México le lleva medio siglo.
México ya enfrentó este crónico problema con la guerra de 1844-1848, en la cual Estados Unidos despojó a la república azteca de más de la mitad de su territorio (804,500 kilómetros cuadrados), que ilustra el axioma de que la historia la escriben los vencedores.
Precisamente por eso llama la atención el reciente esfuerzo realizado por la cadena de televisión pública estadounidense PBS, que optó por presentar un documental tratando de desvirtuar la "versión oficial" que la pintó como heroica y provocada, esta vez de "bandas de forajidos" y creando incertidumbre en las lejanas fronteras de la joven república estadounidense a solo 80 años de su independencia.
Para dar un enfoque más balanceado del conflicto que llegó a su apogeo con la entrada de Winfield Scott y las fuerzas invasoras a "los salones de Moctezuma" en la Ciudad de México el 13 y 14 de septiembre de 1848, y culminó con el Tratado Guadalupe Hidalgo firmado por el comisionado Nicholas P. Trist en nombre del presidente Polk.
Un proyecto educativo, sobre este hecho, que por cierto generó vivas polémicas en ambos lados de la frontera, fue armado en seis años bajo la dirección de Sylvia Komatsu, vicepresidenta y responsable de programación de KERA 13, el canal público de Dallas, Texas, con un costo de 2.3 millones de dólares aportado por 30 fundaciones e individuos.
La serie provocó gran revuelo tras su transmisión en Estados
Unidos y mucho menos en México. Las reacciones, aseveró Komatsu, demostraron el desconocimiento que de esa guerra posee en general el pueblo estadounidense, habiendo quejas de algunos fanáticos en contra de la visión "demasiado benevolente a favor de México".
"Como nativa de Texas me importa muy profundamente la historia y el futuro de esta región", declaró a la directora a la revista mexicana Proceso, "y creo que esta serie resulta importante para que la historia de México y Estados Unidos finalmente reciba la atención que merece".
Por su lado, Magdalena Acosta, encargada de programación del canal educativo mexicano, Canal Once, manifestó:
"Para Estados Unidos este es un tema olvidado y a los mexicanos nos duele mucho; pero es una historia que los dos debemos conocer mejor. Se presenta el punto de vista mexicano, muy crítico contra Estados Unidos, lo injusto que fue esa guerra y otras cosas que nos duelen reconocer, como la incapacidad de hacer frente al invasor y la incompetencia del gobierno.
"En Canal Once nos pareció que el proyecto de la serie estuvo muy bien planteado, con objetividad. Las broncas fueron entre los historiadores de las dos naciones".
Efectivamente, tres asesores y comentaristas mexicanos de la serie tuvieron que enfrentar largas batallas con una decena de sus homólogos historiadores estadounidenses durante más de cuatro años para poder acordar el guión definitivo que convenciera a las partes, según la revista Proceso que siguió de cerca el caso.
Uno de los asesores, la connotada historiadora mexicana Josefina Zoraida Vázquez, objetó por qué el documental no incluyó la carta del comisionado Trist, nada menos que yerno de Thomas Jefferson, a su familia en la que reconoce a su esposa su "sentimiento de vergüenza como americano" ante la guerra y las condiciones de la paz.
"Mi objetivo no fue el de obtener todo lo que yo pudiera, sino por el contrario, firmar un tratado lo menos opresivo posible para México, que fuera compatible con ser aceptado por ellos mismos," escribió Trist. "En esto fui gobernado por dos consideraciones; una era la injusticia de la guerra como un abuso de poder de nuestra parte; la otra era que entre más desigual fuese el tratado contra México, más fuertes serían los planos de oposición al ser aceptado en el congreso mexicano por el partido que había alardeado su habilidad de frustrar cualquier medida de paz".
El vídeo editado por KERA viene acompañado de un libro compilado por Carol y Thomas Christensesn (historiadores y traductores de la novela "Como agua para chocolate" de Laura Esquivel) que el célebre escritor mexicano Carlos Fuentes (nacido en Panamá) elogia como "la relación más clara, balanceada y documentada de lo que verdaderamente puede juzgarse como el nacimiento de la América Imperialista".
En un ensayo sobre el documental, Fuentes anota que1998 marcaba el centenario de la guerra norteamericano-española que sustituyó la presencia imperial española en Cuba y Puerto Rico por los estadounidenses. Pero hace 150 años, añadió, "el gran vestido de prueba para la hegemonía de Estados Unidos en las Américas tuvo lugar durante la guerra mexicana de 1848, que concluyó con la pérdida de la mitad del territorio nacional, de California a Texas, de Alabama a Utah". Sería deseable que una fundación panameña interese a la PBS a preparar un documental similar con historiadores panameños enfocando los sucesos de 1964 y otros que culminaron con la reversión del Canal a fin de este año. Así el público estadounidense también podría obtener una interpretación más cabal y matizada de su historia con Panamá, dejando para los políticos la "versión oficial".


fecha edicion
old id
64960
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América