LA Caja de Seguro Social (CSS) ha ejecutado un 63% del presupuesto de 2007 previsto para la compra de medicinas que alcanza los B/.87 millones.
Aunque la ejecución está acorde con lo programado, lo cierto es que el desabastecimiento de medicinas en las farmacias de la institución "es el pan nuestro de cada día".
Esto supone un gasto extra para los asegurados, que consiguen el medicamento que necesitan en farmacias privadas a precios elevados.
Incluso la entidad se ve afectada con los sobrecostos, porque al no existir medicamentos en el nivel central, las policlínicas compran directamente a precios altos.
Un informe de la Dirección Nacional de Finanzas de la CSS, da cuenta que las policlínicas y el Complejo Metropolitano tienen un presupuesto conocido como "Fondo Fijo de Trabajo", que al sumarlos superan los B/.50 millones.
Este fondo puede ser utilizado para comprar medicinas de manera directa a los proveedores que crean, muchas veces de forma intencional, un desabastecimiento al incumplir con las fechas de entrega de los fármacos e insumos médico - quirúrgicos.
Prueba de lo anterior es que en el primer trimestre de este año, los proveedores incumplieron 333 órdenes de compra, pero no fueron inhabilitados para seguir licitando en la entidad, porque la Dirección de Compras y Abastos nunca reportó su conducta, violando flagrantemente la Ley 1 de Medicamentos.
La actual jefa de este departamento, Jessica Rodríguez, se está cuidando en salud y levanta un informe semestral del comportamiento de los distribuidores.
Lo insólito es que los mismos proveedores que incumplen con el nivel central, le venden a las policlínicas el mismo medicamento a costos de hasta un 100% por encima del precio de referencia, pues ninguna ley se lo impide.
Mientras esto es considerado por las autoridades como una acción "sucia", los distribuidores alegan que al vender en mínima cantidad el precio será más alto que cuando licitan por precio único, en donde se fija el costo a nivel nacional.
Sobre la base de estos resultados, Abastos y Compras de la CSS decidió "cerrar" a todas las instalaciones el presupuesto y realizar compras a nivel central con miras a no afectar la ejecución presupuestaria programada.
Compras no justifican escasez de medicinas
Policlínicas y el Complejo tienen B/.50 millones para adquirir directamente fármacos.