Actos para las víctimas
- Hoy, a las 9:00 a.m., en la iglesia de la comunidad de Nueva Arenosa, en Capira, se realizarán las honras fúnebres de Donaciano Medina (74 años) y Santos Medina (34), víctimas de la tragedia, tras quedar sepultados por un alud de tierra.
Seis poblados ubicados en el área montañosa de Capira están incomunicados por vía terrestre, como consecuencia del deslizamiento de un tramo de la calle a la entrada de Nuevo Paraíso, a causa de las lluvias del domingo pasado.
Entre los puntos que las autoridades municipales de Capira identificaron como afectados están Los Chorros, Los Cañones, La Humildad, Cirí de los Sotos, Los Uveros y Dos Aguas. “Se trata de la única vía de acceso a estas comunidades y, aunque el Ministerio de Obras Públicas trabaja en el lugar, les tomará días”, relató el alcalde de Capira, Iván Saurí.
Sobre las familias afectadas, las autoridades levantaron un censo que registra 25 familias damnificadas, compuestas de 107 personas, que incluyen a 70 adultos, 36 niños y un anciano de 84 años. Están alojados en iglesias y escuelas.
Mientras este grupo de familias en Capira espera la ayuda gubernamental, en La Chorrera sectores como El Mastranto recibieron la visita del presidente Ricardo Martinelli, quien anunció que las 130 residencias afectadas serán reubicadas por la vulnerabilidad y cercanía que tienen con el río Caimito.
En las demás áreas afectadas como La Revolución, Hato Montaña, Villa Diana y Parque del Oeste, en Arraiján, se inició la entrega paulatina de la ayuda consistente en colchones, estufas y enseres que la población en general llevó a los distintos puntos de acopio habilitados para recibir las donaciones destinadas a los damnificados.
Familias completas trataban de reanudar sus actividades con el apoyo que recibían a través de las unidades de la Cruz Roja, municipios y el Despacho de la Primera Dama.
Entre tanto, el Ministerio de Salud declaró alerta sanitaria en las 23 comunidades afectadas por las inundaciones en Panamá oeste y Colón, para evitar la propagación de enfermedades producto del desbordamiento de los tanques sépticos y la presencia de animales muertos.
El Gobierno contabilizó 40 planteles educativos afectados por las inundaciones. Las clases se mantienen suspendidas en la provincia de Colón y en el distrito de Capira.