Los motivos para continuar una carrera universitaria disminuyen, cuando la "palanca" es lo que permite a otros escalar a puestos laborales importantes, según expresaron 125 graduandos de distintas escuelas secundarias consultados por El Panamá América.
Se suma a esto un sentimiento de inferioridad para quienes estudian en colegios estatales. Aseguran no sentirse tan preparados como quienes reciben su formación en escuelas privadas.
Un 60% de los encuestados, siente temor de llegar a un mercado laboral que ofrece preferencia a los egresados de planteles privados, aún cuando los empresarios digan lo contrario.
En defensa de la instrucción pública, el ministro de Educación, Juan Bosco Bernal, asegura que puede ser tan buena como la recibida en colegios privados y que "estudios a nivel mundial sobre la educación, nunca han señalado que una escuela por ser pública, tiene que ser un centro educativo de inferior calidad".
Un informe de la Universidad de Panamá hace referencia a los campos laborales que mayores posibilidades ofrecen, pero los estudiantes siguen ingresando a seis carreras tradicionales.
Finanzas, Administración de Empresas, Comunicación Social, Medicina, Contabilidad y Derecho son las preferidas.
Año tras año, al inicio de un nuevo periodo escolar la situación se repite: los estudiantes eligen las carreras saturadas. ¿Falta de orientación?, ¿desconocimiento?. El Panamá América salió en busca de las respuestas.
En un total de 125 alumnos de VI año de escuelas oficiales y privadas consultados, las respuestas fueron variada Sin embargo, lo curioso es que el tema de su futuro parecía no robarles la calma, todavía.
Los resultados corroboran el interés por las carreras tradicionales: Bancas y Finanzas (15%), Administración de Empresas y Comunicación Social (11%) , Medicina (10%), Contabilidad (8%), Derecho (7%), un porcentaje mínimo se orientó hacia Aduanas, Administración Pública, Ingeniería Industrial, Administración Marítima y Portuaria y Artes Culinarias.
Pero, lo obtenido va más allá de la preferencia por una y otra profesión. Se pudo conocer también que existe "decepción" del sistema público de educación.
Los consultados están convencidos de que al graduarse de colegios oficiales tendrán menos oportunidades laborales que quienes egresen de planteles privados.
El 60% de ellos consideró que la preparación que reciben en las escuelas del Estado es inferior a la de los institutos privados, mientras que el resto coincidió con esta posición pero además estimó que lo que estudian no sirve de nada porque al salir de la escuela lo que se necesitan son "contactos"o "palancas" para asegurarse el futuro.
Justamente un informe preparado por la Universidad de Panamá señala que el problema de los profesionales que no encuentran trabajo es que éstos son educados con la idea de servir como funcionarios públicos o privados y no realizan proyectos de vida.
La recomendación, destaca el documento, es que se realice un ajuste a los planes de estudio porque algunos estudiantes están totalmente desconectados de la realidad del mercado laboral.
Pero, el actual ministro de Educación, Juan Bosco Bernal, no está ajeno al sentimiento de los estudiantes panameños y explica que los colegios oficiales pueden llegar a ser tan buenos como los particulares.
"Los estudios a nivel mundial sobre la educación nunca han señalado que una escuela por ser pública tiene que ser un centro educativo de inferior calidad", mencionó.
No obstante, reconoció que el sistema educativo necesita ser reestructurado, pero explicó que la única forma de estimular y generar expectativas de superación en los estudiantes es contar con "buenos directores, docentes bien formados y motivados que impartan conocimiento en un ambiente tranquilo, con las herramientas adecuadas".
Sólo el 4% de la población estudiantil encuestada manifestó que no continuará su carrera universitaria. Dijo no tener interés y además mencionó que probablemente buscará empleo.
La mayoría de los estudiantes encuestados dijo que sí continuara una carrera porque desea ser profesional y ganar dinero para mantener a su familia. Además, indicaron que el bachillerato no es suficiente, por lo que necesitan adquirir nuevos conocimientos para poder desenvolverse en el ámbito laboral.
Ocurre que la educación siempre ha sido el talón de Aquiles de los últimos gobiernos y hasta ahora las soluciones planteadas duermen "el sueño eterno".
En esos términos se expresó Noemí Castillo, psicóloga y asesora en temas educativos del Consejo del Sector Privado (CoSPAE).
Para ella, sí es posible soñar con tener un mejor sistema educativo, pero para ello la tarea no es sólo del Ministerio de Educación, sino que es un trabajo que necesita de la cooperación de toda la sociedad civil (padres, docentes y estudiantes).
La palabra clave es "capacitación". Y es que según Castillo, si Panamá quiere buenos estudiantes el sistema educativo debe capacitar a los docentes para impartir valores a los jóvenes, lo que no está sucediendo.
La psicóloga es clara en que "existen muchos educadores que desde la primaria le dicen a los niños que son incapaces y que por más que se esfuercen no van a encontrar un buen empleo". No son todos, advierte, los que utilizan un lenguaje despectivo.
Los cambios políticos también han traído rupturas en lo que al sistema educativo se refiere. Las personas que forman parte de un grupo político son desplazadas por otras, sin importar su nivel profesional, indica Castillo.
Es así como se entiende, agrega, que en estudiantes de escuelas públicas reine una baja autoestima por el estereotipo que existe en nuestro país que plantea que los jóvenes que se gradúan de colegios particulares tienen mayores posibilidades de conseguir trabajo, que los que se gradúan de las públicas.
Falta de enfoque, así lo resume Yara González, coordinadora de Desarrollo Humano de la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles de la Universidad de Panamá.
"El problema de los profesionales que no encuentran trabajo se debe en ocasiones a que son educados con el enfoque de servir como funcionarios públicos o privados y no realizar proyectos de vida y metas propias".
González aclaró que no es la Universidad la institución a la que le corresponde dar a conocer qué carreras ya no tienen campo laboral, sino otras entidades como el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL).
Para ella, la función de la Casa de Estudios es brindarle la oportunidad a los estudiantes de desarrollarse y de adquirir conocimientos para desempeñarse laboralmente
Al respecto, Noemí Castillo, de CosPAE explica que el mundo moderno está ofreciendo más de 3,000 ofertas académicas y en Panamá sólo se encuentran alrededor de 800, provocando que los estudiantes se enfoquen en carreras tradicionales, saturando más el mercado laboral.
Para el Secretario de Educación y Cultura de APEDE, Juan Carlos Mastellari, las empresas deben incentivar a los estudiantes con becas para que hagan maestrías o doctorados o dándoles un subsidio. Se deben aumentar los recursos para incrementar el interés por el estudio.
Con relación al estereotipo que tienen los estudiantes de que las empresas prefieren a los graduados de colegios privados, Mastellari explicó que a la hora de contratar las empresas no toman en cuenta la procedencia del estudiante, sino que se basan en los conocimientos y habilidades de la persona.
En Panamá no hay un estudio que indique la realidad del mercado laboral, es decir, en qué áreas se requieren nuevos profesionales, afirma la representante de la Universidad de Panamá.
Mastellari, de APEDE aconseja a los estudiantes enfocarse en diversas carreras, ya que si se inclinan en una sola área será más difícil luchar contra los índices de desempleo del país.
Noemí Castillo aconseja a los estudiantes que sean proactivos y no reactivos para enfrentar los retos de este siglo que requiere nuevas destrezas y habilidades.