La temporada de verano que realiza la Oficina del Casco Antiguo cerró con broche de oro, pues unos 63 niños que participaron de los talleres de teatro y pintura recibieron su certificado de participación.
El objetivo de la actividad, el cual estaba dirigido a los niños del barrio de San Felipe y Santa Ana, era enseñarles el amor y la historia que tiene guardada en cada una de sus viejas estructuras.
Además, el taller sirvió como una alternativa para mantener alejados a los niños de la calle.