El Consejo Municipal del distrito de Panamá respaldó ayer, por unanimidad, el cierre de la discoteca Congo, al tiempo que la representante del corregimiento de Bethania, Minerva Batista, restó importancia a la demanda por daños y perjuicios por B/. 4 millones que, en su contra, interpuso el propietario de ese centro de diversión nocturno, Pablo Robles.
Los 19 concejales emitieron ayer su voto de "respaldo" a una resolución emitida por el pleno de la cámara edilicia en la cual expresan su apoyo a las acciones legales llevadas a cabo en el caso de la discoteca Congo, y que culminaron con la orden de cierre de este local, por parte de la Alcaldía de Panamá.
Por su parte, el alcalde Juan Carlos Navarro tildó de "chantaje" la demanda de B/. 4 millones de dólares que interpuso el dueño de Congo.
"Felicito a la representante de Bethania, Minerva Batista, por tomar decisiones firmes cuando se atenta contra las leyes y buenas costumbres, como lo hizo en el caso de la discoteca Congo", dijo Navarro.
Así mismo, el alcalde capitalino indicó que "nuestra posición es acabar con la promoción de actividades inmorales e ilegales, como las de esa discoteca y su propietario tiene la osadía de hacer amenazas y chantajes a funcionarios electos con una demanda que no tiene pies, ni cabeza".
En tanto, la representante de Bethania, Minerva Batista, rechazó las acusaciones que emitió el propietario de Congo, Pablo Robles, quien aseguró que la funcionaria mantiene una campaña difamatoria contra su centro nocturno, debido a que en una ocasión el sobrino de ésta fue expulsado del local por golpear a una mujer.
Batista aclaró que no fue un sobrino, sino un joven conocido suyo, que se quejó ante ella de que había sido golpeado por miembros de la seguridad de la discoteca Congo. Por esa razón -agregó Batista- me presenté a ese lugar a realizar las averiguaciones del caso.
"Se trató de un joven que estaba sangrando y me dijo que había sido agredido por la seguridad de la discoteca y por eso me presenté a ese lugar", indicó.