El alcalde Juan Carlos Navarro afirmó ayer que la "tarima de la dignidad", donde se presentará el panameño Rubén Blades estará en la avenida Aquilino de la Guardia, tal como está previsto, advirtiendo a personeros del Gobierno que el evento va, porque el país es libre y no es finca de nadie.
Las declaraciones de Navarro surgen luego que se diera a conocer que los estamentos de seguridad del Estado no iban a permitir la instalación de la tarima sobre la Aquilino de la Guardia, porque supuestamente iba a obstaculizar el desalojo de los presidentes que acuden a las celebraciones del Centenario.
En este sentido, el ministro de Gobierno y Justicia, Arnulfo Escalona, indicó que el alcalde tiene que dejarse de mezquindades.
"Nos son épocas de ser mezquinos, no son épocas de hacer política. No podemos darle a un alcalde o a un partido político la celebración del Centenario de la República", enfatizó.
Manifestó que la Comisión Nacional del Centenario ha sido responsable y le ha brindado a la Alcaldía de Panamá tres horas en la tarima oficial, para que celebren junto con todos los panameños el Centenario.
En respuesta a Escalona, el alcalde Navarro señaló que cree que estos señores están bien confundidos y que aparentemente no entienden que este es un país libre y que aquí canta el que quiere.
"Aquí canta el que quiera y el que quiere ir a este concierto va. Si el señor ministro quiere ir a ver cantar a Rubén, yo mismo lo recibo, sino quiere ir, pues que no vaya", precisó.
El concierto, dijo Navarro, va desde las 5:00 p.m. de hoy y se ha programado para no afectar en nada a los demás, coordinando con el personal de la Policía de Tránsito, la Policía Nacional y con el jefe del Servicio de Protección Institucional (SPI), Alejandro Garuz.
Precisó que el propio tránsito le confirmó que hay por lo menos 10 vías alternas para permitir la salida de vehículos, por lo tanto no hay ningún pretexto para no hacer el concierto.
Navarro dijo que como jefe de la Policía del distrito capital le ha dado las instrucciones al director de la Policía Nacional para que garantice la seguridad, tal como siempre ha colaborado con la Alcaldía.
De lo contrario, destacó, será responsabilidad de la presidenta, del ministro de Gobierno y del director de la Policía, cualquier problema que pueda haber.
El concierto, agregó Navarro, está programado a efectuarse de cinco a siete de la tarde, para que cuando éste culmine, los que quieran se puedan ir a las otras tarimas del Centenario para compartir todos juntos como panameños.
Navarro denominó al sitio donde se presentará Blades, como la "tarima de la dignidad", porque es la única donde los que cantan no cobran. "Los otros se están repartiendo no sé cuántos millones y los de acá vamos a cantar de corazón, donde nadie cobra".