En el corregimiento de Bethania, frente a los edificios de Santa María, los conductores estacionan sus vehículos debajo de una palmera, para aprovechar la sombra y protegerlos.
Lo peligroso es que con los constantes vientos y la antiguedad de la palmera, un coco podría desprenderse y causar un daño a un conductor o al vehículo.
Un residente afirmó que no sería la primera vez que esto sucede, pues los cocos caen y han roto vidrios de autos.