En la Comisión de Transporte de la Asamblea Nacional se prohijó el anteproyecto de ley N.° 8 que modifica la Ley 14 de 1993, por la cual se regula el transporte público de pasajeros para que todo conductor que sea sorprendido en estado de ebriedad sea retenido hasta que se le pase el efecto del alcohol, y posteriormente preste un servicio social.
Samir Gozaine, proponente de este anteproyecto, indicó que se elabora una normativa a fin de establecer el servicio social obligatorio en Panamá, además de las sanciones contempladas en el Reglamento de Tránsito.
La mayoría de la población panameña ve como positiva esta iniciativa, ya que a los conductores les daría vergüenza y así lo pensarían dos veces antes de tomar y después manejar.
Para Carlos Harris, exdirector de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), un aumento de la pena no es la solución para que los conductores tomen conciencia del riesgo que presentan en las calles.