A pesar de los pataleos, y las respuestas irónicas y llenas de ira, al gobierno no le quedó más remedio que voltear la mirada hacia Darién e iniciar programas de ayuda en la provincia olvidada. Todo gracias a los reportes que los medios de comunicación, este diario en especial, hicimos sobre niños que mueren de hambre.
En el MICI no saben cómo hacer para no quedar mal hoy, cuando anuncien lo que van a hacer para evitar el alza de la tarifa del transporte. Nos informan que le están buscando un nombre técnico a la medida, para no usar la palabra correcta: subsidio.
Algunos postores que fueron precalificados para la licitación del transporte masivo están pensando en salirse del concurso, pues están recibiendo señales de que algo extraño y no muy potable está pasando. Hablan de "escenario montado". ¡Uyuyuy!
Chitré estaba que ardía durante el fin de semana. Había tranques parecidos a los de la vía España en quincena. Era la efervescencia de la Feria de Azuero. ¡Qué batazo!
Qué mal están las autoridades. La embarraron en el caso de los colombianos asesinos de la gringa Grossi, que cruzaron hacia Costa Rica como si nada.
De la región de Azuero, la Reina del Festival de la Mejorana en Guararé, Leydis Díaz Caballero, demostró que para lucir una pollera, hay que aprender a bailar la música típica.
De Colón, los diablos y congos con sus más horrendas máscaras, asustaron a niños y adultos y a quienes no les causaron temor alguno, se fotografiaron junto a ellos.
Tamboreros, violinistas y acordeonistas, también se dieron cita. Colaquito Cortéz animó en una de las tarimas próximas a la Mansión Danté con temas populares de antaño.
Los niños de las Olimpiadas Especiales se engalanaron con el traje típico, y fueron del agrado de los presentes. Unos 200 caballos de paso fueron otras de las atracciones.
No era de esperarse que sólo los panameños participaran del desfile, también pudimos apreciar turistas y fotógrafos internacionales.
Curiosamente, un grupo de rastafaris estuvieron sentados en una de las aceras y aseguraron estar disfrutando del donaire de las polleras.
Por quinto año consecutivo, el Instituto Panameño de Turismo (IPAT) realiza este evento anual, instituido por el Decreto Ejecutivo N° 8 del 3 de febrero del 2004.
El evento busca enriquecer la oferta turística, reafirmando las manifestaciones culturales de todo el país.
Una de las metas del desfile de las mil polleras es que sea de buen provecho para el entretenimiento de la familia y que conserve y muestre a toda la sociedad y a los mercados internacionales, las tradiciones autóctonas que nos identifican como país único, diferente y soberano.