La embajadora de Estados Unidos en Panamá, Linda Ellen Watt, fue confirmada el martes en la noche por el Comité de Asuntos Exteriores del Senado. "Me siento sumamente complacido que antes de terminar mi misión aquí en Washington, Linda Watt haya sido confirmada por el Senado", dijo el embajador panameño ante Estados Unidos, Guillermo Ford.
"Con esto cierro con broche de oro mi salida de la embajada", agregó el embajador a El Panamá América. Ford señaló que la nueva embajadora es una persona extremadamente capaz y prestigiosa que llevará a cabo con mucho ahínco su misión en Panamá.
Watt nació en Tokio y creció en Atlanta, Georgia. Estudió en la Universidad de Vanderbilt y New Mexico. Comenzó su carrera en el Servicio Exterior del Departamento de Estado en 1976. Antes de ser nombrada como embajadora en Panamá, Watt ocupaba el cargo de Asesora Política en el Comando Sur en Miami, Florida. Por su parte, Mike O"Mali, encargado de Asuntos Panameños del Departamento de Estado, indicó que la próxima semana será muy ocupada para ellos con la preparación de la llegada de Watt a Panamá.
Entre las acciones que tienen que llevarse a cabo para que la confirmación de Watt sea efectiva, está la juramentación por parte del Secretario de Estado. Todavía no se ha fijado la fecha para que Watt sea juramentada por Collin Powell, señaló O"Mali, pero se estima que será en las próximas dos semanas Con todos los preparativos que su nueva posición incluye, fue imposible localizar a Watt.
De continuar en esta dirección, Panamá tendrá que entrar al proceso ya iniciado con una sola voz de negociación por parte de Centroamérica y adherirse "sin poder decir nada", destacó González Ramírez.
Las dificultades que han llevado a Panamá a un retraso en la integración regional son producto de una combinación de dos factores: la defensa de ser poseedores de una economía diferente, y la necesidad de cambiar la estructura del VICOMEX.
En el caso de la primera, el analista destaca que esta excusa "está quedando sobrepasada y sin razón. Primero, defendíamos la premisa de una economía dolarizada, ahora resulta que El Salvador y Ecuador manejan igual moneda; segundo, teníamos el salario mínimo más alto, pero en Costa Rica el salario es más elevado ... las excusas se nos están terminando".
De hecho el país ha perdido oportunidades valiosas -comenta- las excusas eran realmente fortalezas porque contar con el dólar permitía un acceso a financiamiento barato, ofrecía estabilidad y los niveles de productividad del panameño eran mejores en esa época.
A juicio de González Ramírez, estas excusas fueron utilizadas para no entrar en los procesos de integración y mantenerlos alejados del mismo a pesar de ser un país que vive fundamentalmente del comercio exterior, pero lo hacemos por islas.
Mencionó además que el poseer un Viceministerio de Comercio Exterior dentro del Ministerio de Comercio e Industrias, un ministerio que se ha quedado sin funciones obliga a que esta instancia sea transformada a Ministerio de Comercio Exterior o trasladar sus funciones a la Cancillería.