La advertencia lanzada por el ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos pareció no preocupar mucho a las autoridades locales. Según el gobierno colombiano, las FARC adeudan unos 8,5 millones de dólares a los cultivadores de hoja de coca y no tienen con qué pagarles. El grupo guerrillero buscará la forma de financiar esa deuda con secuestros en Panamá, Ecuador y Venezuela, según el gobierno del vecino país.
La crisis económica por la que atraviesa el grupo guerrillero lo ha obligado a financiarse con secuestros y extorsiones en el exterior.
Autoridades panameñas rechazan alguna vinculación de las FARC con los secuestros cometidos aquí.