Mientras miles de panameños hacían largas filas e intentaban trasladarse en medio del caos por segundo día consecutivo, el Gobierno liderado por el presidente Juan Carlos Varela desnudó hoy las contradicciones que conviven en el seno del Ejecutivo y que exponen las improvisaciones de la gestión.
El ministro de la presidencia Milton Henríquez, pasados cien días, no pude resolver el principal conflicto de interés social que atiende su cartera: la crisis del Metrobus y el conflicto con la empresa Mi Bus que lleva adelante el servicio.
Primero, el funcionario había asegurado que ya había un acuerdo con la empresa y que el Estado asumiría el control del transporte. Sin embargo, dos días después de estallado el conflicto apareció el Presidente Varela en escena, lo contradijo, lo dejó fuera de juego y opacó un poco más la pobre imagen del ministro.
“Hemos llegado a un acuerdo con la empresa Mi Bus, ella se va a retirar, el Estado va a asumir el servicio del metrobús como una empresa pública y lo dará entonces en administración a uno o varios operadores privados que puedan gestionar todo; o parte del sistema de los buses troncales", había afirmado Henríquez.
Varela pareciera no dialogar con su principal funcionario y lo deslegitimó con una frase: "Las reuniones se van a iniciar hoy con la participación de los colaboradores incluyendo a los operadores", manifestó.
El mandatario admitió así que recién comienzan las negociaciones con la empresa y que todavía esta no se va a retirar de la operación del servicio.