Los hombres han decidido abrazar las fallas domésticas en vez de buscarle una solución. A las mujeres les disgusta que los hombres dejen gotas de leche en el cartón, que salpiquen el espejo del baño cuando se cepillan los dientes, que usen 10 vasos al día para tomar agua, que dejen vacíos los galones de agua dentro de la refrigeradora.