Incluir una fórmula en la Constitucional Nacional para llamar a una Constituyente, es poner una "espada de Damocles" sobre cualquier gobierno, porque se puede correr el riesgo que por el "tamborito de una constituyente", tenga que dejar el poder.
Así lo consideró el constitucionalista Humberto Ricord, al detallar que por ningún lado la actual Constitución Nacional establece un mecanismo para llamar a una Asamblea Constituyente.
Durante su intervención en el programa Enfoque que se transmite a través de RPC Televisión, Ricord argumentó que el movimiento constituyente puede propiciar un cambio de gobierno, pero aclaró que todo depende de la forma como esa constituyente se legalice, sea convocada o se organice.
Argumentó que como en la Constitución no hay fórmula, o artículo que indique cómo se puede convocar y reunir una constituyente, todo quedaría en manos del pueblo, pero tiene que haber alguien que pueda decir las pautas para esta constituyente.
Opinó que la inclusión de la llamada quinta papeleta en las elecciones del 2004, "se puede prestar a ciertas situaciones incómodas desde el punto de vista jurídico", porque habría gente que preferiría votar para la Constitución y no por los demás cargos.
Lamentó confesar que tiene la "peor de las ideas" sobre lo que ha ocurrido en Panamá desde 1903, porque el país ha venido descendiendo hacia una especie de autodestrucción debido a la anarquía, como es el caso de lo que ocurre en el aspecto jurídico, donde hay una total degradación de la institucionalidad.
Criticó la situación en otras esferas de la vida pública, como el servicio del transporte y educación, entre otros.
Aristides Rodríguez, la máxima autoridad del distrito de Antón,fue enérgico en sus declaraciones. "Si yo hubiera emitido algún permiso para extracción en ese sector no hubiera ido a inspeccionar apenas me enteré y así lo hice".
Lo expresado por COHISA en el documento enviado a nuestro redacción era desconocido por Rodríguez, por lo que tradujo la acción en una evidente "evasión de impuestos municipales".
Adelantó además que tanto el arquitecto supervisor de obras de la compañía, que firma la nota, como el subcontratista citado por ésta, serían llamados a la Alcaldía de Antón, con lo que los ingenieros de ANAM y MICI mostraron su anuencia.
Ya en Panamá se consultó al arquitecto José Manuel Horna de COHISA. Confirmó, en principio, que se trataba de su subcontratista, quien "nos dijo que tenía todos sus permisos".
El subcontratista, Antonio Jiménez, con quien se conversó vía telefónica, dijo que "el día que estaba la retroexcavadora allá se estaba empezando a remover el material no para Farallón sino para un área en Río Hato".
"¿Y los permisos?", preguntamos, a lo que Jiménez responde "bueno... ese permiso yo lo tenía que tramitar ese día porque todavía no había movilizado camiones. Cuando usted estuvo por allá el hombre de la "retro" se asustó y se fue para COHISA, así que lo poquito que removió se quedó allí".
Dijo también que "hasta el momento todo el mundo ha extraído material de allí, con o sin autorización. Yo no estoy diciendo que lo vaya a hacer sin permisos, sólo que tenía que desplazarme a solicitarlos".
Reiteramos entonces "¿cuándo la retroexcavadora fue encontrada allí usted no había tramitado el permiso?" y Jiménez contestó "estaba en eso"...
Lo anterior, el ingeniero Pérez del MICI, ya lo había advertido. "La gente lo que hace es venir jueves y viernes a remover y los sábados y domingos, cuando no trabajamos, meten los camiones y se llevan el material".
Al consultar nuevamente a Horna, de COHISA, aclaró que "ese material que él estaba extrayendo no era para nosotros. Lo llamé subcontratista porque es una persona que uno conoce. Nosotros no tenemos nada que ver con él en ese asunto. Tiene razón debimos referirnos a él como un cliente".