Nación

"Construiremos una gran ciudad"


Juan Carlos Navarro consiguió con creces su objetivo. Por un lado se aseguró un claro triunfo que lo posiciona con excelentes perspectivas en su futuro político, y por otro, se ganó la oportunidad de mostrar su capacidad administrativa para convertir a Panamá "en una gran ciudad, con soluciones para hoy y proyección de futuro".
El alcalde sabe que en estos cuatro años podrá terminar de moldear su imagen política y para ello debe responder a la confianza de la gente que creyó en su promesa de construir "una ciudad promotora del desarrollo comunitario, generadora de desarrollo humano, segura; orgullosa de su patrimonio cultural, saludable y limpia, con activa participación ciudadana; con desarrollo turístico, con amplio espacio público al servicio de la gente, con moderna y eficiente gestión municipal y con probidad y transparencia en su gestión".
Una difícil misión en la que Navarro refuerza su compromiso. "Lo que nos interesa son los resultados y no la retórica ni la demagogia. Por eso nos proponemos grandes metas", le dijo orgulloso a El Panamá América.
¿Qué se puede esperar en este nuevo período? preguntamos. La respuesta sonó muy ambiciosa: "Al final del nuevo mandato habremos multiplicado la infraestructura básica para el servicio de las comunidades marginales, incrementado la atención a la población infantil, multiplicado el apoyo a la educación mediante más becas para la capacitación laboral de jóvenes y jefes de hogar, incluyendo vías de acceso al microcrédito, creando más bibliotecas e infoplazas al servicio de la juventud y la comunidad, abriendo nuevos parques, canchas, piscinas y áreas de juego y recreación, multiplicado las acciones para brindar una ciudad saludable, ampliando la atención al adulto mayor y a los indigentes".
Y no se quedó allí, las promesas fueron fluyendo una a una. "Promoveremos el voluntariado juvenil y de los diversos sectores de la comunidad para que cada quien tenga la oportunidad de dar un aporte solidario. Asimismo, habremos abierto nuevos mercados periféricos; multiplicado las ferias libres y habremos establecido una red de huertos y pequeños proyectos de agricultura urbana. Igualmente, habremos mejorado la gestión municipal; simplificado el sistema tributario sin aumentar impuestos; reducido la burocracia, y fortalecido la transparencia de todos los procesos administrativos. Además, así como hoy nos enorgullecemos de tener una ciudad más limpia, al final del próximo período compartiremos con todos los ciudadanos el honor de ser la ciudad más limpia de Latinoamérica", remarcó.
Para terminar, el alcalde de Panamá, redobló la apuesta: "Además de esas metas y los logros propios de la Alcaldía, nos proponemos un segundo objetivo aún más ambicioso: en coordinación con el Gobierno del Presidente Martín Torrijos y con el apoyo de la empresa privada y la participación ciudadana, trabajaremos duro para cambiar el rostro de la ciudad, solucionando los grandes retos que demandan acciones integrales de cara al futuro y para mejorar la calidad de vida de los panameños"..
En Soná de Veraguas, con el tono pasivo que caracterizó sus intervenciones, aprovechó para asegurar que "los medios de comunicación" la estaban "presionando" para que ella efectuara cambios en su Gabinete.
A su salida, González de La Lastra advirtió que su descontento lo llevaría ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). No hacía falta, los ojos del mundo observaban con detenimiento la actuación de la líder arnulfista.
Un editorial de la revista Editor and Publisher la criticó severamente.
"El Gobierno panameño ha dado enfurecedoras vueltas en U que tendrán el resultado de mantener a los ciudadanos en la ignorancia y de encarcelar a los periodistas por lo que escriben".
La organización internacional Reportero Sin Fronteras coincidiría tres meses después con lo expresado por la publicación norteamericana y fue aún más enérgica: el 20 de diciembre de 1999, la presidenta Mireya Moscoso ratificó la Ley 55 que derogaba las leyes 11 y 68, conocidas como leyes mordaza, heredadas de la dictadura (1968-1990), no obstante, se trata de una derogación parcial, pues siguen vigentes las leyes que prevén penas de prisión por desacato y calumnia e injuria.
Una delegación de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, el Consejo Nacional de Periodismo, el Colegio de Periodistas, el Sindicato de Periodistas, La Asociación Mundial de Periódicos (WAN, por sus siglas en inglés), que agrupa a más de 17 mil publicaciones en 93 países, estuvieron de acuerdo en que la libertad de prensa estaba en serios apuros.
Pero, lo de sexo débil que se atribuye con facilidad a las féminas no cobró valor en la persona de Mireya Moscoso.
Muy a menudo se describe a una mujer con entereza y con mucha astucia política cuya habilidad no va acorde con su frágil imagen.
Los estadistas son conscientes de que los medios de comunicación son su vehículo de divulgación, un as que pueden jugarse en el momento más indicado.
A casi dos años de haber asumido el poder, sacó su bandera blanca, la ondeó y dijo en Azuero: "yo nunca he sido enemiga de la prensa, yo creo en la democracia y he ayudado a fortalecerla".
Fue cuestión de días, tal vez semanas, porque las diferencias Moscoso- periodistas siguieron siendo del diario vivir desde 1999 a la fecha.
Hace sólo unos días fue la más reciente de éstas, cuando la Mandataria sostuvo con el más claro sarcasmo: "Usted cree que me importa lo que diga La Prensa", aludiendo a una publicación del diario.
Deja la silla presidencial en medio de una relación no tan cordial con quienes divulgaron su labor.
Los acusó de "morbosos" y hasta los responsabilizó por la caída de su popularidad.
A su salida, el fantasma de la corrupción, un 42% de pobreza en casi tres millones de habitantes y la desocupación en un 14% no se despidió, sigue allí y como es de esperarse, sus detractores se encargarán de recordárselo.
"Creemos en la libertad de expresión y sabemos que hay algunas "leyes mordaza" que hay que revisar y en eso estamos, pero queremos desearle un feliz día a todos los periodistas".
"Cómo no vamos a bajar (en las encuestas) si los medios de comunicación tienen un mes de estar haciendo campaña contra el Gobierno".
"Soy la presidenta de todos los panameños y tenemos que ayudar a todos, pero los arnulfistas son especiales".
"Yo no endeudé el país con 2 mil millones de dólares más, yo no fui tampoco la que privatice las instituciones en este país, que provocaron que hoy el pueblo panameño esté pagando cara la luz y el teléfono".
"Ustedes (los medios de comunicación) dicen lo que quieren, no, ya ven que todos los días lo están diciendo y nadie les dice nada". "Los medios venden morbo".


fecha edicion
old id
152206
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América