A pesar que existe una orden de suspensión provisional emitida por la Corte Suprema de Justicia (CSJ), la que fue respaldada por la Dirección de Obras y Construcciones Municipales, los promotores del condominio Praderas en Altos del Golf, corregimiento de San Francisco, han continuado la obra "al margen de la ley", denunció el arquitecto Ricardo Bermúdez.
El afectado aseguró que la compañía constructora y los propietarios de la obra han incurrido en desacato, al no acatar la advertencia hecha por la Corte y el Municipio, pues en su resolución señala a "él o los responsables de la misma que la desobediencia de la orden proferida dará lugar a la sanción por desacato".
El fallo de la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo está fechado el 18 de noviembre, mientras que la resolución municipal el 28, sin embargo, ayer la construcción en su etapa estructural se mantenía en marcha a pesar de las advertencias legales y las actuaciones de la máxima instancia judicial panameña.
Según el arquitecto Bermúdez, el fallo establece la suspensión pues existe una ilegalidad del Ministerio de Vivienda (MIVI) en el cambio de zonificación de área para permitir la construcción.
Sostiene que desde que obtuvieron los terrenos, el sector fue determinado como residencial y multifamiliares con zonificación de baja densidad, pero que el MIVI rezonificó el área aprobando cambios a los códigos de zona, de R-1-E de baja densidad de población a RM1 de alta densidad residencial.
Ayer el notario primero Manuel Cupas realizó una inspección al sitio donde se construye la obra y dio fe que a pesar que existen elementos para que se suspenda la obra provisionalmente hasta que se resuelva la zonificación, los trabajadores han seguido construyendo por órdenes de sus superiores.
Durante la instrucción del notario, el arquitecto encargado de la obra no pudo presentar documentos y planos, algo que fue considerado como un delito, según los expertos.
Además, los afectados denunciaron que la construcción se adelanta con un permiso provisional (PPI) para fundaciones y no para levantar estructura de soporte, a una obra que está avanzada hasta ese punto.
El arquitecto Bermúdez sostiene que la irregularidad en la aprobación de la zona radica en que el MIVI asignó a las fincas 25075 y 13189 un código residencial de alta densidad, pese a que colindan con otros terrenos que mantienen un código residencial de baja de densidad.