El consumo de agua de pozos y quebradas ya comenzó a afectar la salud de los moradores de la comunidad de Los Palomos, en el distrito de Dolega, Chiriquí.
Más de 25 casos de vómito y diarrea se registran en el lugar, situación que mantiene alarmadas a las autoridades, ya que puede darse una epidemia.
Federico Ávila, director regional del Ministerio de Salud, manifestó que se tomó muestra del agua y se realizaron estudios que revelaron que ésta contenía niveles enormes de bacterias coliformes, que son las que causan los cuadros de diarrea en esta comunidad.
Una vez detectados los casos, funcionarios del Departamento de Promoción de Salud y Saneamiento Ambiental acudieron a la comunidad para capacitar a los lugareños sobre la cloración del agua.
En este poblado de la provincia chiricana viven 200 personas que no cuentan con el sistema de agua potable y este es el origen del problema.