El trasiego ilegal de combustible en Costa Rica proveniente de Panamá es "muy difícil" de controlar, pues la estación de gasolina (Accel) que vende el rubro a los costarricenses a "precios panameños", está ubicada en una zona franca donde las autoridades panameñas no pueden intervenir.
Ricardo Silvera, director de Aduanas en Chiriquí, explicó ayer al Panamá América que al estar la bomba de combustible ubicada sobre el cordón que separa a Panamá de Costa Rica, los residentes del último país pueden comprar gasolina sin ningún problema.
"No tenemos jurisdicción en esa área. Ellos (las autoridades de Costa Rica) deben cargar con ese problema", expresó Silvera, quien reaccionó a una publicación del Diario La Nación de Costa Rica, que pone de manifiesto el problema.