El contralor general de la república, Carlos Vallarino, entregó ayer al secretario general del Ministerio Público, Rigoberto González, varios comprobantes de las auditorías que según dijo remitió al Ministerio Público.
Se trata de las mismas auditorías referentes a investigaciones que el pasado domingo Vallarino reclamó que no habían quedado en nada.
Ante una tarea ardua se encuentran las tres fiscales anticorrupción, pues les corresponde verificar manualmente el paradero de cada una de las auditorías supuestamente remitidas por la Contraloría, informó una fuente judicial.
Se anunció que luego de la ubicación de los informes de auditorías, las fiscales anticorrupción deben comunicar a la Contraloría del estatus de cada una de estas.
La entrega se realizó ayer durante la primera reunión de coordinación sostenida entre funcionarios de la Contraloría y el Ministerio Público, tras la promesa de trabajar juntos para el combate de la corrupción.
Tanto González como Vallarino reiteraron ayer su compromiso de trabajar mancomunadamente y así mismo explicaron que en la reunión se trataron algunos temas técnicos, jurídicos, así como la forma en que enfrentarán el advenimiento del nuevo sistema penal acusatorio.