El contralor de la República, Alvin Weeden entregó ayer a la Policía Técnica Judicial (PTJ) nuevas evidencias sobre el intento de fraude por B/.300 millones en el Municipio de Colón, mediante el uso de bonos.
Entre las nuevas evidencias se encuentran informes administrativos de los manejos ejecutados por el Consejo Municipal de Colón y certificaciones hechas por el tesorero municipal.
Weeden también reveló que se entregaron evidencias sobre documentos falsificados en la tramitación para autorizar la emisión de bonos, y evitar así que el proceso se detuviera por parte del Ministerio de Economía y Finanzas.
Aceptó que toda la operación se trató de una "gran falsedad" dirigida a producir un efecto de legitimidad, que casi se logró, pero ahora los responsables deberán responder ante la justicia.
Alegó que se comprobó la participación de las autoridades colonenses, que no se encontraban avaladas por las altas esferas gubernamentales, y que incluso varios asesores presidenciales advirtieron que la operación no era viable. Explicó que se reunió con los asesores presidenciales Mario Galindo y Carlos Rodríguez, y ambos negaron haber dado una opinión favorable a ese proyecto, como aseguraron funcionarios colonenses.
Dijo que los miembros del Consejo Municipal de Colón estaban advertidos de que no podían ejecutar esa transacción, pero insistieron en llevarla a cabo.