En su primer día de trabajo, la contralora Gioconda Torres de Bianchini y su equipo de asesores legales, iniciaron la revisión de la Ley Orgánica de la institución, a fin de "impulsar" los cambios que se requieren para que la norma esté "acorde con la realidad del país y las nuevas tendencias en fiscalización y control del gasto público".
De Bianchini, desde el momento en que fue nombrada como Contralora, habló de cambios a la Ley de la entidad, que "tiene más de 25 años de vigencia y que responde al momento político de esa época".
En cuanto al futuro de los directores nacionales que fueron enviados de vacaciones, la funcionaria se limitó a decir que "cuando regresen de vacaciones, ya verá que hará con ellos".
Algunos de ellos tienen desde 15 hasta 40 años de servicio en la institución de fiscalización.
Al resto de los colaboradores les pidió responsabilidad y eficacia.
La Ley Orgánica de la Contraloría otorga estabilidad a los funcionarios, pero estará condicionada a la idoneidad, lealtad, antigüedad y moralidad.
Según la ley, todo el que haya laborado a satisfacción no podrá ser cesado más que por las causales establecidas.