Una auditoría de la Contraloría de la República reveló que la administración del rector de la Universidad de Panamá, Julio Vallarino, desvió fondos superiores a los B/.2.3 millones para realizar aumentos salariales, pagos de vacaciones y nombramientos de docentes y administrativos.
Estas irregularidades, según el documento, podrían incluso ser motivo de posibles responsabilidades penales al personal vinculado a esta investigación. Sin embargo, el rector encargado, Jorge Cisneros, le restó importancia al informe de la Contraloría, al asegurar que el contralor Alvin Weeden lo que busca es perjudicar la candidatura de Vallarino a rector para favorecer a Gustavo García de Paredes, en la elección que se realizará mañana.
El documento de la Contraloría revela que a la partida 080, utilizada para gastos personales, se asignaron B/.2.8 millones, de los cuales se desviaron B/.2.3 millones para otros gastos no presupuestados.
Dentro de ese desvío están incluidos los B/.750 mil que reclama la Asociación de Funcionarios Administrativos de la Universidad de Panamá (ASEUPA), por la que se originó el informe, pues desde el año pasado reclama el pago correspondiente a la segunda partida de su nueva escala salarial.
Según Cisneros, es falso que la Universidad haya recibido los B/.750 mil como asegura la Contraloría y cuestionó que a pocos días de las elecciones para rector, se emita esta decisión. "Este no es el momento para jugar políticamente con la Universidad de Panamá", advirtió Cisneros. A juicio del funcionario, esto evidentemente es un acto de intromisión en la vida de la Universidad de Panamá que apunta a lesionar su autonomía.
Cisneros cuestionó que la Contraloría haya emitido un listado de nombres de profesionales honorables, a los quienes se les ha pagado por su trabajo y a profesores que han recibido sus vacaciones de acuerdo a la ley, señalándolos como personas partícipes de actos ilícitos. "Lo que se busca con este informe sin argumento y poco técnico, es tratar de inclinar el proceso de elección desprestigiando a un candidato y favoreciendo a otros", enfatizó.
Además, dijo, la Universidad de Panamá no puede cancelar absolutamente nada sin que lo autorice la Contraloría, ya que cualquier pago de cheques y traslado de partidas se hace siempre con la autorización de esta entidad, que tiene en la Universidad una oficina de control fiscal.