Una auditoría a la administración de la Fundación Amador, encargada de la construcción del Museo de la Biodiversidad, ordenó la Contraloría General de la República para conocer si los fondos del Estado, remitidos a esa organización, se utilizan de manera correcta.
Dicho proceso se llevará a cabo a los dineros recaudados para la construcción de ese museo, desde el 1 de julio del año 200 hasta el 31 de diciembre del año 2007, informó la entidad.
La auditoría obedece a una solicitud, hecha por la Fiscalía Primera Anticorrupción, a raíz de una denuncia por la supuesta comisión de delito contra la administración pública en perjuicio a esa fundación.