Corrupción hereditaria, así calificó Ricardo Martinelli, presidente del partido Cambio Democrático, a los artículos 2 y 8 del proyecto de ley 269, sobre reformas al transporte y exhortó al mandatario Martín Torrijos a que vete dichos artículos y frene la manipulación en el otorgamiento de los cupos de transporte.
La polémica por los artículos 2 y 8 se debe a que el primero prevé la participación de extranjeros en nuevos sistemas de movilización masiva y el segundo, porque al fallecer el titular de un certificado de operación, este puede ser adquirido por sus herederos.
Martinelli prevé que alguien grande tendrá este negocio y para lograrlo quieren silenciar a todos, comprando los cupos que les dio el Estado de forma gratuita.
A juicio de Martinelli, la ausencia de planificación urbana, la corrupción en el transporte público y los compromisos políticos del gobierno han impedido el desarrollo vial urbano y un transporte adecuado para los panameños.
Señaló que hay que tomar medidas enérgicas desde el otorgamiento de cupos, que es la raíz del problema.
Los usuarios insisten en que el proyecto de ley 269 los pone en desventaja frente a los transportistas, puesto que dentro de la Junta Directiva de la ATTT serán cuatro los representantes del sector transporte y solo dos los que defenderán a los usuarios.
Sectores empresariales por su lado cuestionan la obligatoriedad establecida en el proyecto, en el sentido que los transportistas sean indemnizados por quienes quieran invertir en el proyecto de modernización del transporte.