El canciller Jorge Ritter advirtió ayer que el gobierno no tolerará actos de corrupción en el servicio exterior panameño y que cualquier funcionario que sea sorprendido en actos ilícitos será puesto a órdenes del Ministerio Público.
Los señalamientos de Ritter surgen luego de que miembros del gobierno electo de Mireya Moscoso denunciaran la existencia de presuntos actos irregulares en los consulados de Tokio, Buenos Aires y Río de Janeiro.
Ritter dijo desconocer las denuncias sobre estos actos irregulares, sin embargo, señaló que ningún país ni administración es perfecta y que cualquier caso de corrupción que se detecte debe ser estudiado.
Consideró que "la imagen de un país se fortalece cuando se advierte que la corrupción se persigue, en cambio se perjudica cuando existe la sensación de que la corrupción se oculta y se protege".
Agregó que para proteger la imagen de Panamá la corrupción debe denunciarse y ser castigada, "no ocultarla, protegerla, disfrazarla, disimularla o consentirla".
El canciller evitó realizar una comparación sobre los casos de corrupción registrados durante la administración de Endara y en actual gobierno, alegando que la diferencia estribó fundamentalmente en que unos casos se denunciaron públicamente y otros no.
"La instrucción que tenemos los funcionarios del gobierno desde el primer día es que no se puede tolerar ningún acto de corrupción provenga de quien provenga", sostuvo.