Los niveles de corrupción que se viven en Panamá son los mismos de otros países, manifestó Carlos Manfroni, exmiembro del grupo de trabajo que redactó, en la Organización de los Estados Americanos, el proyecto de la Convención Interamericana contra la Corrupción.
"La corrupción en América Latina es un problema muy serio y se debe a diversos factores, entre éstos, el hecho que nos hemos acostumbrado mucho a depender del Estado y en estas circunstancias, el funcionario corrupto sabe cobrar su precio", dijo.
Explicó que todos los países latinoamericanos, incluyendo a Panamá, se han quedado cortos en la lucha contra la corrupción.
Según Manfroni, la corrupción no es exclusivamente de los altos funcionarios, sino que en las diferentes estructuras de los gobiernos también se registra y generalmente los responsables permanecen en sus puestos al paso de los diversos gobiernos.
Detalló que hay que establecer más niveles de regulación para evitar que la corrupción se produzca.
Dijo que se deben establecer códigos de conducta para los funcionarios y mecanismos para hacerlos cumplir, como las declaraciones patrimoniales juradas con sus sistemas para cotejar que sean reales.