La procuradora suplente, Mercedes Araúz de Grimaldo, advirtió ayer que los casos de corrupción "son cada vez más descarados" y estimó que los cambios propuestos a la Constitución Nacional no solucionarán este problema.
Afirmó que algunos casos de corrupción se dan con "desvergüenza" y provocan el rechazo de la comunidad, sobre todo cuando son cometidos por altos funcionarios que en su momento gozaron de un respaldo popular.
"La corrupción ha existido siempre, pero ahora la gente esta perdiendo la vergüenza y realizando actos cada vez más atrevidos y la comunidad está observando estos hechos y el rechazo para estas acciones es intenso", señaló.
Aseguró que los cambios constitucionales propuestos por algunos sectores son necesarios, pero no resolverán ni evitarán la corrupción. Añadió que en este caso lo necesario tener una voluntad ferrea para combatirla.
La procuradora consideró que los casos más importantes de corrupción son el del CEMIS y el caso de la ratificación de dos magistrados de la Corte Suprema de Justicia sobre los cuales existen muchas dudas.
Por su parte, la fiscal segunda anticorrupción, Cecilia López, dijo que la corrupción se ha convertido en un tema de campaña política que debe ser abordado con seriedad y propuestas claras para erradicarla.
López detalló que en su despacho existen expedientes en los cuales aparecen funcionarios de los tres órganos del Estado y particulares, lo que indica que la corrupción es un mal ampliamente difundido y difícil de combatir.
Como alternativas para combatir la corrupción, la fiscal propuso la creación de una ley de protección a testigos que denuncien estos hechos, establecer una nueva legislación sobre los delitos de enriquecimiento ilícito y la reglamentación de las actividades de los funcionarios.
"En ocasiones pareciera que vivimos en un mundo saturado de impunidad, en donde se crean fortunas millonarias producto de actividades delictivas, sin que nadie reciba un castigo por ello", afirmó.