Esmeralda de Troitiño tomó posesión ayer como magistrada de la Corte Suprema de Justicia, luego que César Pereira Burgos decidiera voluntariamente separarse del cargo y esperar que sus recursos legales surtan su efecto.
Mientras que correspondió al magistrado Alberto Cigarruista resolver el amparo de garantías constitucionales, que eventualmente podría provocar el retorno de Pereira Burgos a su cargo o alejarlo definitivamente de su puesto.
Pereira Burgos acudió a su oficina como todos los días a eso de las 8:00 a.m. y se instaló en su despacho, mientras que paralelamente Troitiño era juramentada como magistrada por el presidente Martín Torrijos.
Tras la juramentación de Troitiño, Pereira Burgos decidió separarse del cargo y comunicó su decisión a su colega José Troyano, quien quedó como presidente encargado de la Corte.
Posteriormente, seis de los nueve magistrados que componen el Pleno de la Corte bajaron a la Secretaría para participar en el reparto de expedientes.
En este acto estuvieron presentes Pereira Burgos, José Troyano, Graciela Dixon, Winston Spadafora, Aníbal Salas y Alberto Cigarruista. Ausentes se encontraban Adán Arnulfo Arjona, Arturo Hoyos y Troitiño.
En este primer reparto a Troitiño le correspondió resolver un hábeas corpus presentado por Alan Vargas Angulo contra la Policía Técnica Judicial (PTJ).
Tras culminar el reparto, Cigarruista aseguró que se administrará justicia y no habrá ningún tipo de celeridad para tratar el recurso, ya que esto dependerá de la cantidad de expedientes que tiene. "Ante la ley todos los panameños son iguales", sostuvo.
Por su parte, el presidente encargado de la Corte, José Troyano, aseguró que quedan pendientes una serie de recursos de Pereira Burgos, entre los cuales figuran una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y que todos llevan un trámite.
Troyano explicó que los amparos usualmente se resuelven en un término de dos semanas, pero que todo dependerá de su ponente.
En tanto, los magistrados Jorge Fábrega y Arturo Hoyos presentaron en la tarde de ayer un desestimiento del recurso de apreciación de validez entablado contra la convocatoria de la reunión del Pleno de la Corte del pasado jueves 21.
Hoyos alegó que el desestimiento se realiza para bajar las tensiones existentes dentro esa corporación de justicia.
Sostuvo que se persigue que haya paz en el Organo Judicial y evitar enfrentamientos que puedan propiciar un ambiente de intranquilidad.
Alegó que la Corte se enfrentó a una crisis, por el mal manejo dado al caso de Pereira Burgos.
Por otro lado, la magistrada Dixon respondió a las acusaciones de Hoyos, de mantener una íntima amistad con Pereira Burgos. Agregó que existen personas que cuando se acercan al cambio de vida van sufriendo metamorfosis y hacen señalamientos incoherentes.
También negó haber violado el debido proceso al resolver un amparo de garantías constitucionales presentado por el Banco de la Nación Argentina en el cual había una disputa por B/.32 millones.
Sostuvo que en muchos casos no todos los miembros del Pleno de la Corte están de acuerdo con determinada posición jurídica y que cuando ello sucede se produce un salvamento de voto.
(en el archivo de audio, declaraciones del magistrado Hoyos)