L os caficultores de Panamá Oeste iniciaron la cosecha de este año con la esperanza de un mejor precio de venta en el quintal de café, luego de que muchos de ellos aumentaran las hectáreas sembradas e implementaran nuevos métodos de poscosecha para mejorar la calidad del grano.
En la actualidad, Panamá Oeste suma, según datos de Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), 810 caficultores, ubicados principalmente en las zonas de La Trinidad, Cacao, Santa Rosa y Cirí Grande, en el distrito de Capira.
Victoriano Mejía, director regional del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), explicó que la mayoría de los caficultores recibe capacitación para mejorar sus cafetales, de modo que las parcelas sean cultivadas en forma ordenada y se obtenga un mayor rendimiento.
Calidad.
Para las empresas cafetaleras del país, el café que se cultiva en la zona norte de Capira resulta atractivo, especialmente porque es un grano que carece de productos agroquímicos, y es 100% natural.
Para lograr mayores ganancias en menor tiempo, algunos caficultores están invirtiendo en tecnología. Tal es el uso de tres paneles solares para el secado del grano, los cuales permiten alcanzar una temperatura de 75 grados centígrados, la cual se registra en el sector de Gasparillal, en el Cirí Grande.
Los caficultores del área, indicó el Ing. Santiago Vega, especialista en el cultivo de café, por parte del IMA, acuden a este punto para secar, pilar y ubicar los sacos en un centro de acopio para la venta a la empresa interesada.
El precio del café ha mejorado mucho, indicó el Ing. Vega, considerando que para finales de la década de los 90 se pagaba a tres balboas la lata de café en cereza.
Explicó, además, que en toda la zona norte de Capira se cultiva el café “Caracolillo”, el cual se adapta muy bien al clima y al terreno, lo que queda demostrado en el rendimiento.
No obstante, admitió se deben intensificar las jornadas de capacitación entre los caficultores de Panamá Oeste para erradicar prácticas como las de “rasgar” la rama del cafeto, en vez de ir seleccionando los granos, según el color y dejar de recolectar el grano que está en el suelo.
Igualmente, se debe seguir insistiendo en que la etapa de secado del grano se realice en pisos de cemento y no colocando el grano en plásticos puestos sobre la tierra.