El presidente de Costa Rica, Miguel Angel Rodríguez, desestimó ayer la importancia del reciente acuerdo de libre comercio entre El Salvador, Guatemala y Nicaragua recordando que pactos similares gestionados en el pasado "no dieron los resultados que se propusieron".
Iniciando una visita oficial a esta capital, Rodríguez dijo que estaba esperanzado que en la próxima cumbre centroamericana, que se realizará en Panamá en junio, "quedarán superadas" las inquietudes que se suscitaron a raíz de la reciente reunión de cancilleres del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) al estar excluidos del pacto los otros tres gobiernos del grupo centroamericano -Costa Rica, Honduras y Panamá-. Usando un lenguaje deliberadamente diplomático durante una conferencia que pronunció ante académicos, diplomáticos y representantes del sector económico en el University Club de esta capital, el mandatario evitó expresar en público lo que los diplomáticos, inclusive miembros de la comitiva costarricense, decían en privado.
"Ese tratado no es lo que parece ser", confió un alto funcionario al corresponsal de El Panamá América a condición de que no se usara su nombre. "El tratado fue ingeniado por Nicaragua para aislar a Honduras". Lo más parecido a una crítica que Rodríguez emitió al gobierno nicaragüense fue una elíptica referencia a las tarifas que Nicaragua impuso a productos hondureños a raíz de su conflicto limítrofe con su vecino.
"Desafortunadamente, en la región aún prevalecen los problemas fronterizos y nuestro deber es llegar a un mayor entendimiento a nivel regional de tal manera de no permitir que los problemas políticos interfieran con la cooperación e integración económica y crean impedimentos al intercambio comercial", declaró.
En respuestas a varias preguntas, Rodríguez rechazó cualquier sugerencia que apunte a "militarizar" la guerra antidrogas, y específicamente rechazó que Costa Rica preste su territorio para que Estados Unidos use sus aeropuertos con ese fin.
"No hemos sostenido discusiones sobre el programa de los Forward Operating Locations en Costa Rica y esa continúa siendo nuestra posición porque la opinión pública simplemente no las favorece," señaló, reflejando una posición similar a la que ha adoptado el gobierno de la presidenta Mireya Moscoso.
Cuando el mandatario costarricense se refería a este tema se pudo observar cómo asentía enfáticamente con su cabeza el embajador Guillermo Ford de Panamá, uno de los 50 invitados del Diálogo Interamericano, el Carnegie Endowment for International Peace y la Brookings Institution, tres organismos dedicados al análisis de las relaciones internacionales con especial énfasis en los asuntos hemisféricos que organizaron la conferencia.
Rodríguez, quien estuvo acompañado por varios miembros de su gabinete, fue explícito en sus elogios a la actual política civilista de Panamá que identificó con la tradicional política antimilitar de su país.
En este contexto, señaló: "Panamá ha realizado significativos avances en el control civil después de que fuera suprimido su ejército, lo que ha sido muy útil y ha ayudado al progreso regional en ese sentido. Esperemos que en toda la región continúe progresando esta tendencia para permitir así que se utilicen mayores recursos para las áreas sociales, como la educación y la salud pública.
"Estas no son metas fáciles de lograr en un corto plazo, pero son de una tremenda importancia y en este sentido debemos mantener una cerrada cooperación con Estados Unidos".
Por otro lado, el presidente costarricense habló con entusiasmo de un reciente acuerdo con Estados Unidos para patrullajes conjuntos para interceptar cargamentos ilícitos de drogas tanto en las costas atlánticas como en las del Pacífico.
"Gracias al efectivo patrullaje de nuestras fronteras, mucho narcotráfico que se desplazaba a través de Centroamérica hacia Estados Unidos se desplazó hacia el mar", indicó el mandatario. "Como Costa Rica carece de medios para controlar las áreas marítimas decidimos entrar en un sistema de patrullaje conjunto con los guardacostas de Estados Unidos lo que ha resultado en un sistema muy eficiente.
"En los primeros cuatro meses de este año hemos abordado 283 embarcaciones". Asimismo, Rodríguez elogió un acuerdo impulsado por los presidentes de los poderes legislativos de Centroamérica, Panamá y la República Dominicana que al declarar al narcotráfico como "crimen contra la humanidad" permite a las fuerzas públicas de estos países colaborar en la persecución de narcotraficantes aunque penetren en territorios contiguos.
En su presentación, y antes de contestar preguntas, Rodríguez abundó sobre los aciertos y problemas que enfrentó durante los primeros dos años de su mandato y también fijó los principales derroteros para el nuevo periodo.
Como su mayor logro destacó la aprobación de la Ley de Protección al Trabajador, un mecanismo que añadió la participación del capital privado al Seguro Social, "porque esa ley tiene una relevancia gigantesca que sólo se conocerá su magnitud con el pasar del tiempo".
El mandatario, un profesor de economía y exitoso empresario y líder del Partido Demócrata Cristiano, ayer a la tarde, se entrevistó con el presidente Bill Clinton en la Casa Blanca como parte de una visita oficial de tres días.