MIÉRCOLES de Ceniza para algunos es triste porque finalizaron cuatro días en donde el derroche de diversión estuvo presente. Mientras que para la comunidad China en Panamá representa fiesta, ya que se inicia la celebración del Año Nuevo Chino y que este año corresponde a El Gallo.
El Gallo representa un año meticuloso, eficiente, ordenado, inteligente, honorable y muy cándido, ya que los ingeniosos y avispados gallos son pragmáticos y prefieren no tomar ningún riesgo.
Además, los chinos describen que los nacidos este año están tan enterados de lo que sucede a su alrededor que algunos podrían pensar que poseen poderes psíquicos; no es fácil esconder algo de un gallo. Son francos y honestos, nunca tiran golpes bajos y admiran aquellos que son sinceros con ellos.
La celebración del Año Nuevo Chino es parecida a las panameñas. La fiesta gira alrededor de la comida, pero con particularidades especiales. Por ejemplo, no puede faltar el pescado. La importancia del pescado en la comida se debe a que significa "abundancia de" y si se come pescado no faltarán los alimentos a la familia y por ende no se pasará hambre.
Otro elemento que no puede estar ausente en el banquete es el rábano blanco; para los chinos significa buena fortuna y suerte.
En las reuniones se rinde homenaje a los antepasados y niños a los cuales se le entrega un sobre rojo, con una cantidad de dinero que siempre debe ser número par.
Las creencias no faltan en la Comunidad China, ya que limpian su casa un día antes del año nuevo y botan las cosas que no quieren.
No se barre los cinco primeros días del año nuevo lunar, porque se puede barrer la suerte y la riqueza y se deben pagar todas las deudas con la esperanza que el año que inicia esté libre de carga económica.
En la celebración no se habla de muerte, ni en lenguaje vulgar, se esconden las tijeras y los cuchillos para que no se corte el hilo de la buena suerte del año que viene.
En los establecimientos y residencias se coloca un papel rojo con letras chinas en dorado que atraen la buena suerte, riqueza y longevidad. Se mantiene en los altares inciensos y velas día y noche para promover la longevidad.
Pero lo primero que se hace en el año nuevo es rendirle un homenaje ritual a los antepasados con ofrendas en forma de comida y una vez que la familia los ha venerado se rinde culto a los dioses.
Los más jóvenes le rinden sus respetos a los mayores y después se dirigen a un templo a quemar inciensos y visitan a parientes y amigos.
Costumbres y tradiciones distinguen la celebración
Desde los más chicos hasta los más grande rinden tributo a los antepasados y a los dioses.