Arango dice que cuando se llevó cerca de las ruinas del Convento de San Francisco se comenzó a girar una leyenda en torno a la roca.
"La gente empezó a ligar la función de la piedra con otras cosas, yo creo que con esa leyenda urbana que se tejió la hizo parecer como una cosa muy importante", explica Arango.
Alega que se decía que las personas se sacrificaban contra el objeto.
"De hecho se estrellaron varios ahí que murieron".