POR LOS últimos accidentes en el sector construcción y los resultados de las inspecciones en los centros de trabajo, el Gobierno ha tomado la decisión de crear el Consejo de Seguridad en el Trabajo.
El ministro de Trabajo y Desarrrollo Laboral (MITRADEL), Reynaldo Rivera, aclaró que la institución no será un policía laboral, pero si es necesario, se tomarán acciones enérgicas con las empresas que incumplan con las medidas de seguridad. El ministro expresó que muchos accidentes no ocurren por la falta de seguridad, sino por la negligencia de los trabajadores.
La instancia estará integrada por el MITRADEL, el Ministerio de Salud, la CSS y la alcaldía.
El año pasado murieron 21 personas y ya hubo 4 heridos y un muerto en lo que va del 2005.
"Se dedican a servicio. Son abogados, médicos, arquitectos, profesores y todas las profesiones que prohíben que un extranjero las practique, es decir aquellas protegidas por la ley", a diferencia de otros países dados a la industria.
Las razones de este fenómeno son históricas, pero prefirió no ahondar en este punto al considerarlo muy profundo, no obstante, indicó únicamente que debe recordarse que "ésta era la finca del rey y él prohibía el comercio y la industria".
El estudio de CEPAL muestra que en los años 80 y 90 el perfil educativo de los colombianos era de apenas seis años, mientras que para los últimos tiempos ha variado a 10 años de estudio en el 45% de los colombianos.
John Bennett señala que son varias las razones de estos cambios a nivel educativo. A su juicio, todos los países están haciendo esfuerzos porque reconocen que el problema educativo es vital y por lamentable que suene, "la calidad de la educación en nuestro país es de las peores" en palabras del propio empresario.
La situación es tan crítica que un estudio internacional citado por el entrevistado colocó a Panamá en la posición número 90 de 104 países incluidos en una evaluación de la calidad de la enseñanza. Precisamente allí está el meollo del asunto.
La presencia de extranjeros en Panamá demuestra competitividad y profesionalismo, por lo que los panameños en lugar de sentir aprensiones por las inmigraciones deben comprenderlas como un proceso natural que "nunca dejará de existir".