Un incremento de menores de edad involucrados en delitos patrimoniales (robos y hurtos) se ha registrado en los últimos meses, de acuerdo con la magistrada del Tribunal Superior de la Niñez y Adolescencia, Judith Cossú de Herrera.
Sostuvo que en la mayoría de los casos los menores de edad son adictos a las drogas, han desertado del sistema educativo y han sido abandonados por sus padres.
“Se ha dado un aumento, pero es normal para el período noviembre y diciembre”, expresó.
Destacó que el índice de delincuencia juvenil baja en los meses de enero, febrero y marzo, y vuelve a subir en la época escolar.
Según el Sistema Nacional Integrado de Estadísticas (SIEC), hasta el 22 de junio de este año, 294 menores de edad se mantenían detenidos en el Centro de Cumplimiento y Custodia.
La mayoría fue aprehendida por el delito de robo.
Además, en ese reclusorio permanecían 94 adolescentes en proceso de ser condenados por este delito, mientras que 62 pagan penas por estar involucrados en robo agravado.
Las cifras revelan que los menores de 16 y 17 años son los más reincidentes en este tipo de faltas.