Seis de las once muertes registradas por dengue hemorrágico desde que esta enfermedad llegó a Panamá en 1995, ocurrieron en el último año y medio, que corresponde a 2 en el 2008 y 4 en el 2009.
La situación preocupa al ministro de Salud, Franklin Vergara, quien la atribuye a tres motivos: un aumento en la agresividad del virus, el incremento en los niveles de infestación del mosquito Aedes aegypti y a que más personas han padecido dengue clásico.
Vergara hizo un fuerte llamado a la ciudadanía, a la cual advirtió que evitar una epidemia mortal depende en un 90% de su cooperación.
El titular dijo que la situación se agrava, debido a que “la larva o el huevo del mosquito (Aedes aegypti) ya tiene el virus (del dengue hemorrágico) y eso antes no sucedía".
Agregó que "no basta con botar o cambiar el agua estancada... hay que lavar el recipiente para que la larva del mosquito infectado no crezca".
Manifestó que aunque el Ministerio de Salud cuenta con el personal médico y los recursos económicos para comprar insecticidas y fumigar, esto sería insuficiente si la población no elimina los criaderos en sus hogares.
Existe un 50% de probabilidades de muerte para la persona contagiada de dengue hemorrágico, porque su sistema inmunológico está "sensible y vulnerable", dijo Vergara.
El subdirector del Instituto Conmemorativo Gorgas, Javier Nieto, fue un poco más allá y señaló que ante esta situación, se esperan “más muertes” por dengue hemorrágico.
“La epidemia de dengue hemorrágico va ser más mortífera, porque la población ha estado expuesta al virus por mayor tiempo, como en Cuba y El Salvador”, sostuvo.
Alrededor de 2 mil personas se han reportado infectadas durante este año con dengue clásico y 8 con hemorrágico, de las cuales cuatro han fallecido.
Preocupación.
En tanto, Xavier Sáez Llorens, jefe de Infectología del Hospital del Niño, expresó que "es preocupante” que este año se hayan registrado más muertes que desde hace 16 años, cuando empezó a circular el dengue en el país.
Consideró que esta situación se puede deber a que "ha habido un relajamiento" de las autoridades para fortalecer las campañas de prevención.
A juicio de Sáez Llorens, el mosquito se ha vuelto "más resistente" a los insecticidas, razón por la cual hay que eliminar los criaderos.
Informes extraoficiales indican que hay una vacuna contra el dengue que se encuentra en la fase 2 de estudio. Esta vacuna podría ser probada en Honduras, El Salvador o Nicaragua.