LAS condiciones en que se encuentran las reparaciones de la carretera Panamericana, tramo Arraiján-La Chorrera tiene a los lugareños intranquilos.
Los lugareños señalan que la falta de señalización en la vía puede ocasionar daños y hasta muertes.
Pero, a este temor se suma una nueva molestia.
Y es los moradores de Nuevo Arraiján temen por sus vidas, debido a un "piscina de aguas estancadas al borde de la calle.
Una de las lugareñas señaló que corren peligro, debido a los altos índices de infestación del mosquito, que no conoce clase social.
Panamá América estuvo recientemente en el lugar y pudo apreciar que el color de las aguas es verde, producto del limo que hay en el fondo.
Igualmente el olor de esas aguas es un poco desagradable.
Y es que una de las lugareñas aprovechó para recordar que la empresa Corporación M&S International C.A., S.A., encargada de la obra, ha roto en más de cuatro ocasiones la tubería de conducción de agua potable de 18 pulgadas del IDAAN.
El temor los moradores no es infundado. Las estadísticas del Ministerio de Salud indican que durante los reportes de la semana 38 Panamá Oeste alcanzó 3.7% en infestación del mosquito.
Y aunque en el más reciente reporte bajó a 1.8%, está muy cerca de 2.0% considerado peligroso.
Y hay más. Briceida Carvajal, quien vive en Lomas de Mastranto, manifestó que aunado a que entrando a esa comunidad no hay luminarias, se complica el problema por la falta de señalización para el tránsito nocturno.
Lo que pide a las autoridades es que colaboren para que se coloquen las señales y así evitarle espacios a los delincuentes.
Por otra parte, los moradores de Palma Soreano estaban molestos, ya que por los trabajos de ensanche, la entrada a la comunidad cuando llueve queda convertida en un lodazal, donde más de uno ha perdido el calzado.
"Debemos hacer magia para evitar salir sucios y cochinos", dijo una lugareña.
¿Criaderos de Aedes en Arraiján?
La obra se construye a un costo de B/. 6.9 millones y debe entregarse en diciembre de 2007.