Unas 96 familias que residen en la barriada Nueva Esparanza en la ciudad de Santiago, provincia de Veraguas, enfrentan una grave crisis por la falta de agua potable.
Los afectados aseguran que mientras no les entreguen los títulos de propiedad de los terrenos, no les instalan el agua, y esta situación ya es insoportable, pues las autoridades están demorando mucho para darles los títulos.
Según la única fuente de agua es de uso comunal y no es suficiente para abastecer la demanda en el área, por lo que muchas veces acuden al uso de pozos improvisados que pudieran estar contaminados.
Basília Cortez, residente en Nueva Esperanza, destacó que algunos recogen agua lluvia para poder suplir otras necesidades que tienen en sus casas, mientras otros tienen que cargarla largas distancias dejando a sus pequeños niños muchas veces solos, con el riesgo de que cualquier cosa pueda sucederles.
Los pobladores del sector no descartan con tomar serias medidas de presión ante esta crisis si las autoridades no les dan una solución.
La contaminación en el ambiente por el uso de las letrinas, pese a que muchos han construido tanques sépticos cuyos huecos están sin tapar, ha convertido el área en potencial criadero de mosquitos.