Una deuda estimada en B/ 7.3 millones que mantiene el Municipio de Panamá con la empresa Urbaser-Plotosa, administradora del relleno sanitario de Cerro Patacón, podría agudizar la crisis de la recolección de la basura en el distrito capital.
La empresa amenazó con impedir el ingreso al relleno sanitario de los camiones de la Dirección Metropolitana de Aseo Urbano y Domiciliario (DIMAUD) debido a esta deuda y hoy sostendrá una reunión “urgente” en el Municipio de Panamá para buscar un arreglo.
Más tropiezos.
El problema podría agravarse aún más, si la Contraloría General no refrenda los contratos directos de alquiler de retroexcavadoras, camiones volquetes y compactadores por B/ 2.6 millones que pretende concretar el alcalde capitalino, Bosco Vallarino, con varias empresas para enfrentar la crisis.
El pasado 19 de abril, la Dirección de Contrataciones Públicas, a cargo de Eldis Sánchez, le advirtió al Alcalde y al propio Consejo Municipal que cuando se trata de contratos que superan los B/ 300 mil hasta los B/ 3 millones deben ser aprobados por el Consejo Económico Nacional (CENA) y si superan los B/ 3 millones por el Consejo de Gabinete.
En ese llamado de atención, que se dio tras la intención de la Alcaldía de comprar directamente 51 camiones, Contrataciones Públicas subrayó que “el Consejo Municipal no tiene entre sus competencias, aprobar la excepción de celebración de actos públicos y autorizar la contratación directa, principalmente, en un contrato de suministro”.
Por ello, pidió a la Contraloría no refrendar esos contratos para que no surtan efectos legales. Asimismo, se le comunicó al Alcalde y al Consejo Municipal sobre estos defectos jurídicos para que se corrijan y evitar que los ciudadanos continúen con un problema de salud pública.
Pese a que esa notificación ocurrió hace cuatro meses, los concejales volvieron a aprobar el pasado 27 de julio el Acuerdo N° 109 en el cual autorizan a Vallarino a “negociar y contratar directamente, por urgencia evidente”, el alquiler de camiones volquetes, compactadores y retroexcavadoras para la recolección de basura por B/ 2.6 millones.
Recorrido.
En tanto, Panamá Américarealizó ayer un recorrido por varios corregimientos del distrito capital y evidentemente los camiones de basura no pasan desde hace semanas, provocando malos olores y preocupación entre sus residentes.
En sectores como El Chorrillo habían aproximadamente cuatro “pataconcitos” y las aves de rapiña volaban sobre la montaña de desperdicios.
Los malos olores eran insoportables. “No sé cómo no hemos caído en una epidemia”, exclamó un residente.
El panorama se repite en Curundú y San Miguel. Aquí los cerros de basura terminan en las alcantarillas.
Mientras que en el sector de Tocumen se encontraron varios vertederos de basura en la vía principal, donde se arrojan los desperdicios para que sean más visibles a los camiones recolectores.