Nación

Crisis de nefrólogos

De 14 nefrólogos, 7 laboran en el Complejo, 2 en Chiriqu; 1 en Chitr'e9, Chorrera, Colón, Aguadulce, y en el Susana Jones.


UN PROMEDIO de 12 pacientes ingresa cada mes a los programas de Diálisis del Servicio de Nefrología del Complejo Hospitalario Metropolitano (CHM), luego de ser diagnosticados con insuficiencia renal, reveló el jefe de este servicio, José Manzanares.
La situación se traduce en "necesidad". Sucede que en Nefrología laboran sólo siete especialistas, quienes atienden a una población anual en la consulta externa de 3 mil asegurados con este mal.
Hemodiálisis y diálisis peritoneal son los programas del CHM, que sustituyen artificialmente las funciones que han dejado de hacer los riñones.
Pero, ¿qué provoca problemas renales?
Manzanares explicó a Panamá América que las dos causas más frecuentes de la afección de los riñones, son la diabetes y la hipertensión. Igualmente la obesidad incide en la hipertensión como la diabetes, lo que significa un aumento cada vez mayor de pacientes con enfermedades renales.
Este mal tiene una faceta que quizás muchos desconocen.
Hay un grupo de personas que aunque con los tratamientos se les ha rehabilitado a una calidad de vida casi que normal, siguen siendo pacientes con la enfermedad y de seguimiento por el equipo de nefrología. Se trata de los trasplantados.
Dijo que dentro del esquema de tratamiento, el ideal para el paciente con una falla de los riñones es el trasplante renal.
En ese sentido, la próxima semana se llegará al trasplante 300.
Afortunadamente, los conocedores del tema son optimistas.
Creen que el paciente que sufre de las enfermedades citadas debe tener control estricto, pues está calculado que muchas veces se tiene una población del 25 al 30% que sufre de presión arterial y no lo sabe.
Siendo así, no reciben los beneficios del tratamiento y otro 25 a 30% que son hipertensos, lo sabe y se le da tratamiento, pero no están controlados, por lo que representa un grupo de riesgo.
"El paciente tiene que desarrollar un estado de conciencia muy fuerte, puesto que estas son enfermedades que a la larga pueden producir consecuencias fatales, no solo en el riñón, sino también enfermedades coronarias, cerebral, entre otras".
Manifestó que se debe participar más activamente en tratar de llevar el control de la presión arterial, cumpliendo y asistiendo a sus citas.
La inversión anual en medicamentos, insumos y equipos para pacientes con insuficiencia renal crónica es de B/.3.9 millones.
Además, se tiene un contrato con empresas privadas por tres años que incluye máquinas de hemodiálisis por un valor de B/. 2.6 millones.
Se estima que en los próximos 5 a 10 años, se formarán dos especialistas de nefrología por año.
Y es que Manzanares reconoce que falta recurso humano especialmente en las provincias centrales, Chiriquí y se tiene que reforzar Colón y las áreas periféricas dentro del área metropolitana.
Las personas aún cuando se sientan sanas, deben realizar una evaluación general aunque sea una vez al año, pues muchas veces las enfermedades renales en sus inicios son asintomáticas.
Un examen de orina muy elemental puede revelar que el paciente tiene enfermedad en los riñones. Además puede permitir que se diagnostique hipertensión.
Cuidar los hábitos alimenticios y evitar caer en la obesidad es fundamental.
Modificar los estilos de vida, bajar las situaciones de estrés en la medida que se pueda.
Sobre la denuncia de malos tratos por parte de pacientes renales, dijo que esta no es una queja generalizada de la población que recibe los distintos beneficios de hemodiálisis.
No obstante, dijo que la intención es ofrecer cada vez la mejor calidad de servicio que se pueda, por lo que si se compara con 10 años atrás, se ha venido incrementando la capacidad de atención y se ha invertido el esfuerzo de formar nuevos recursos humanos.
Indicó que el paciente panameño tratado en estos programas debe sentirse seguro de que está recibiendo la mejor de las atenciones.
Hay pacientes que tienen 7 años de estar en diálisis y de esos 4 están en lista de espera para optar para el trasplante.
A los pacientes en espera se le realizan una serie de exámenes, denominado protocolo de trasplante, que exige pruebas de sangre, ultrasonido y endoscopia.
Algunos se deben practicar estos exámenes cada cuatro o seis meses. El trasplante dependerá de encontrar un donante compatible y de las complicaciones que se presenten.


fecha edicion
old id
286364
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América