La calidad de vida de los capitalinos se deteriora con la agudización del problema del tránsito. Esto no sólo posterga la satisfacción por parte del Estado de las necesidades básicas del ciudadano y le resta competitividad económica al país, sino que también amenaza el hábitat de las personas.
El problema se profundiza con el aumento desmedido de carros en circulación en la capital, mientras que las carreteras prácticamente son las mismas. Cifras de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), indican que en la capital hay un vehículo por cada 3.5 habitantes.
Un estudio presentado por el Dr. Guzmán Mora ante la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa, sostiene que el Estado no tiene recursos para adecuar la capacidad vial a la tasa de crecimiento de los carros, lo que obliga a postergar la satisfacción de necesidades en materia de salud, educación, recreación y cultura.
Destaca que la crisis del transporte afecta a los más pobres y agrega que el crecimiento de la cantidad de autos aumenta la contaminación, los accidentes, la invasión de aceras, las plazas y los parques.
La última medición del aire que hizo el Instituto Especializado de Análisis de la Universidad de Panamá determinó que en lugares de alto tránsito, como San Miguelito y Calidonia, hay concentraciones de contaminación de entre 40 y 50 microgramos por metro cúbico, lo que representa 3 ó 4 veces más de lo aceptado por la Organización Mundial de Salud.
Mora plantea que debido a esto las ciudades pierden competitividad y baja la calidad de vida de sus habitantes. Las personas pierden cada vez más tiempo para desplazarse de un lugar a otro, además de que se hace más costoso el traslado de insumos y productos, lo que dificulta atraer nuevas inversiones extranjeras.
Identifica otros problemas asociados como excesivo ruido, violencia vehicular, delincuencia en los espacios públicos, deterioro del paisaje urbano y destrucción del patrimonio arquitectónico.
Según la ATTT, en la ciudad circulan 450 mil autos y la cifra por cada habitante pasó de 7.7 en 1992 a 4.8 en el 2005 y a 3.5 este año.
Calcula que los costos de operación vehicular en la capital alcanzan anualmente los B/.500 millones; B/.430 millones en particulares y B/.70 millones en el transporte público. Mientras que la improductividad del sector se estima en B/.300 millones, lo que representa el 2.2% del Producto Interno Bruto Nominal del país.
Crisis del tránsito afecta vida de los panameños
La falta de vías adecuadas produce estrés, afecta la economía y aumenta la delincuencia.