Los 60 dólares que ahora gana Genaro Gallardo a la quincena no le alcanzan para sobrevivir. La región bananera de Barú atraviesa por una de las peores crisis de su historia.
A finales de siglo XX, era mejor trabajar en las bananeras que ser médico. Los salarios de los trabajadores llegaban hasta los 2, 500 dólares al mes.
El distrito de Barú se convirtió en la tacita de oro del país. Aquí, los trabajadores ganaban mucho dinero y no pagaban vivienda, servicios de agua potable, energía eléctrica y la hierba de los patios se las mandaban a cortar.
Era un verdadero paraíso en medio de las plantaciones de banano, mientras que en el muelle fiscal en Puerto Armuelles, los barcos flameaban con sus banderas esperando la fruta para el embarque con destino a los mercados internacionales.
La actividad económica en esta región era muy próspera. Ahora está sumergida en el abandono, en la falta de empleos, y las necesidades afloran en cada esquina.
“Ya no es el mismo Barú del ayer”, dijo Gallardo. Como trabajador de la zona bananera, sabe que la crisis por la que atraviesa COOSEMUPAR puede tardar muchos meses más.
Plantaciones.
La preocupación y la falta de oportunidades ahogan a los trabajadores, quienes ven cómo las plantaciones de banano siguen su deterioro progresivo.
Las familias ya no pueden comer bananos en el desayuno porque no hay producción. La última exportación se hizo a mediados de noviembre de 2008.
El problema es que la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (COOSEMUPAR) sigue sumergida en una crisis desde el 2003, cuando la sigatoka negra afectó más del 50% de las plantaciones y en el 2008, arrasó con lo poco que quedó.
“Cualquier solución es buena y es mejor que la actual”, señala el abogado de la cooperativa, Humberto Serrano, al manifestar que evidentemente hay un proceso de negociación de empresas interesadas en comprar la actividad bananera y sacar a flote la producción de exportación.
Los ex dirigentes sindicales coinciden en que el problema de COOSEMUPAR fue la falta de una buena administración que le permitiera alcanzar su punto de equilibrio.