El cáncer es la causa número uno de muerte en Panamá desde 1990, con excepción de 1994, cuando los suicidios y homicidios se situaron en el primer lugar, sin embargo, existe una "crisis de profesionales de la especialidad de Oncología", reveló a El Panamá América el director médico del Instituto Oncológico de Panamá, Juan Pablo Barés.
Explicó que no hay suficientes profesionales panameños especializándose en esta materia, al tiempo que mencionó que a la fecha Panamá no tiene un programa formal de residencia en la especialidad de Oncología.
No obstante, reconoció que "ésta no es una especialidad sencilla y probablemente por el desconocimiento y los mitos de la enfermedad resulta poco atractiva".
Citó por ejemplo el hecho de que un cirujano oncólogo necesita una base de por lo menos tres años de cirugía general para luego entrenarse otros tres en cirugía oncológica.
Mientras que para ser oncólogo médico, como es su caso, se requieren tres años de medicina interna y tres más de especialidad en la carrera, en tanto, un radioncólogo debe aprobar dos años de medicina interna y tres años más de radioterapia.
Y es que a su juicio, el tema merece ser pensado "con luces largas porque qué va a pasar en Panamá en cinco años si no preparamos el recurso humano que el país necesita, tanto en el interior como en la capital".
Subrayó que el Oncológico vive "una crisis de profesionales en todas las ramas".
"Hoy día son atendidos 30 pacientes diarios, pero un año podrían ser 40 y dentro de cinco, 50 ó 60, lo que significaría dispensar tres minutos de tu tiempo, cuando mucho, a cada uno... y eso es imposible", sostuvo.
Según Barés, se atienden alrededor de 45 mil a 50 mil consultas anuales, entre 250 a 300 diarias, cinco días a la semana. Un promedio de 12 a 15 pacientes nuevos por día.
A nivel nacional se detectan unos 4 mil a 4 mil 500 casos nuevos cada año y el instituto atiende un 60% de la población que se diagnostica en toda la república.
Aprovechó para animar a los médicos jóvenes a que se interesen en esta especialidad, puesto que "se trata de una rama muy bonita y a pesar de los mitos de que el cáncer es un mal desbastador, ésta es una de las pocas carreras médicas donde se tiene la oportunidad de curar al paciente, en otras se les controla".
Por otro lado, Juan Pablo Barés adelantó que se lleva a cabo el estudio preliminar para la creación de un plan nacional contra el cáncer, del que se efectúan en este momento contactos con el Ministerio de Salud, la Caja de Seguro Social, la Organización Panamericana de la Salud, la Asociación Nacional Contra el Cáncer, entre otras. En el mes de marzo se realizará la primera reunión con las partes involucradas con el propósito de plantear la aplicación de medidas que puedan conducir a una reducción en la incidencia y mortalidad en casos de cáncer.
La estrategia exigiría programas de prevención, de promoción de la salud, de detección temprana y la capacitación del recurso humano. "Médicos, enfermeras y trabajadores de la salud en áreas apartadas puedan diagnosticar temprano el cáncer o ayudar a prevenirlo a través de consejos oportunos a la población". El cáncer cérvico - uterino y de mamas, en mujeres y de próstata, en hombres, además del de estómago y pulmón, son los más frecuentes en la población panameña, aseguró el médico.
Tanto la incidencia como la tasa de mortalidad podría variar considerablemente con la detección temprana, pues se trata de tumores prevenibles, salvo el cáncer gástrico, aclaró Barés. El instituto recibe casos con avances de más del 50%, es decir cánceres invasivos que no fueron localizados a tiempo.
El director médico se refirió también a la recepción, hace escasas semanas, de B/. 1.2 millones en concepto del impuesto de tabaco recabado en el 2001 hasta agosto del 2002, cuya ley fue aprobada hace un año a iniciativa de la Asociación Fundacáncer. Los fondos, indicó, se utilizarán en aspectos como dotación de insumos, obras de mantenimiento y el propio plan nacional contra el cáncer citado anteriormente.
Crisis en la atención de enfermos con cáncer
Si los enfermos aumentan, los médicos sólo podrán dispensar tres minutos a cada paciente.