La falta de fortaleza de los partidos políticos de la oposición quedó demostrada el pasado lunes, durante la aprobación del proyecto de reformas fiscales, cuando tres diputados opositores votaron a favor del proyecto impulsado por el Gobierno.
Esta situación preocupa a la dirigencia de los partidos Solidaridad, Liberal Nacional y Panameñista, a los cuales pertenecen Arístides de Icaza, Ambrosio Méndez (suplente de Rogelio Alba) y Sergio Gálvez, quienes favorecieron la reforma fiscal.
En el caso del diputado Arístides de Icaza, el secretario general de Solidaridad, José Ricardo Fábrega, no descarta el inicio de un proceso disciplinario en su contra.
Afirmó que los diputados no deben actuar en contra de los lineamientos planteados durante la campaña política.
Sin embargo, el presidente de Solidaridad, José Raúl Mulino, indicó que la agrupación política no tiene nada que ver con el voto de Icaza.
En tanto, el Partido Liberal Nacional, según su presidente Aníbal Galindo, tampoco descarta la posibilidad de abrir un proceso disciplinario, pues que aunque la dirigencia no le impuso ninguna línea a sus diputados, le exigirá las responsabilidades del caso tanto al diputado Rogelio Alba, como a su suplente.
En el caso del diputado Sergio Gálvez, el vicepresidente del panameñismo, Marco Ameglio, prefirió no emitir ningún comentario.
Estas reformas también originaron fricciones entre Ricardo Martinelli,de Cambio Democrático, y sus tres diputados, quienes finalmente rechazaron el proyecto.
Otros diputados opositores como Wigberto Quintero del MOLIRENA, Olmedo Carreño del panameñismo, y José Luis Fábrega de Solidaridad, nio estuvieron en el debate y no votaron, ni a favor ni en contra. Tampoco sus suplentes lo hicieron.