La pérdida de empleo permanente, la contracción del crédito y la situación de desaceleración de la economía panameña, continúa reflejándose más en la provincia de Colón, destaca un informe del Colegio de Economistas de Panamá (CEP).
Mientras, el Gobierno acordó ayer celebrar un Consejo de Gabinete en Colón el próximo 9 de octubre, con la finalidad de detectar las necesidades de la Costa Atlántica.
La medida forma parte de los planes que lleva adelante el Ejecutivo, para detectar en las diversas provincias las necesidades y buscarle solución.
La mala situación económica en Colón se observa más en las actividades de la construcción que en la región colonense han bajado 39.2 % "con características socio-económicas sumamente lamentables", indica el documento Visión Económica hecho por el CEP y que analiza la evolución de la economía nacional en los primeros meses de este año 2002.
El desempleo se ha incrementado en Panamá en 14.14 %, o sea que existen 160 mil 674 personas desocupadas, 34 mil más que el año 1999, según cifras de la Encuesta de Hogares del año 2001 de la Contraloría General de la República.
La provincia con mayor grado de desempleo es Colón con 20.6 %, que representa un total de 16 mil 697 personas sin trabajo. Le siguen Panamá con una tasa de 16.4 %, que constituyen 102 mil 891 desocupados, y Chiriquí con 13.5 %, o sea 18 mil 114 personas sin trabajo.
"La provincia de Colón está completamente desamparada, sigue registrando la más alta tasa de desempleo en el país y el mayor déficit habitacional", manifestó el presidente del CEP, Adolfo Quintero a El Panamá América. Agregó que a mayor desempleo, hay más empobrecimiento en esta provincia atlántica, además no se está reactivando su economía, porque la Zona Libre actualmente continúa en el desfase de desaceleración, lo que hace que no esté dando soluciones a la región.
Para Quintero es necesario que se transforme la estructura productiva de Colón, al igual que en el resto del país, para poder salir de esta delicada situación económica. "El modelo económico panameño que se afianza en el sector terciario ya está agotado, de igual manera, el fenómeno de sustitución de importación también está ajustado en el país, entonces hay que transformar la estructura económica, donde tiene que tener mayor incidencia el sector agropecuario y el sector industrial", sostuvo Quintero.
Aclaró que su recomendación no significa que hay que abandonar el sector terciario, donde hay actividades que generan bastante empleos (turismo y actividades comerciales), sino que en estos momentos, las actividades comerciales están en decaimiento como consecuencia de una crisis económica global.
"Panamá no se escapa al Efecto Dominó como consecuencia de la crisis de Argentina, Brasil y México, que confrontan actualmente una situación de incertidumbre, sumado a los efectos causados por ocultar información contable de grandes corporaciones de los Estados Unidos", puntualizó Quintero.
A su juicio, estos elementos impiden la inversión en el país, cuya economía ha tenido un "pequeño repunte" por la transformación del sector agropecuario con exportaciones de productos no tradicionales (melón y la sandía), y la vigencia del Acuerdo 1-2002 de la Superintendencia de Bancos que bajó en 1.5 % la tasa de interés preferencial al sector agropecuario permitiendo que el costo de financiamiento de esta actividad sea menor. El informe del CEP advierte que "en los próximos tres meses (junio-julio-agosto) continuará el proceso de desaceleración en el cual estamos inmersos".
Además considera "preocupante" la decisión del Gobierno Nacional de ordenar la contracción del gasto público, ya que causa "efectos negativos" en la demanda agregada y por consiguiente, en el consumo dentro de la economía. "En función de estimaciones en perspectiva, se espera una disminución de casi 200 millones de dólares en los ingresos corrientes para el año 2002", subraya el documento.